Yoga oncológico: beneficios

Descubre los múltiples beneficios wellness que aporta el yoga oncológico

Podríamos decir que el amor por el yoga que profesa Paula Dolcet le viene de cuna. Su madre, profesora de yoga, estuvo dando clases embarazada de ella hasta que dio a luz. Como en todas las historias de transformación, a Paula le llega un click, un punto de inflexión en el que se da cuenta de que necesita un cambio urgente en su vida. Es entonces cuando vuelve a abrazar el yoga, y no solo eso, toma el firme compromiso de hacer más felices a los demás y devolverles el bienestar perdido. El yoga oncológico es una de las ramas que toca, donde los pacientes vuelven conectar con su cuerpo, a aceptarlo, y a sentirse más felices reduciendo la ansiedad.

¿Qué es el yoga oncológico?

Analicemos con Paula de Yoga Jungle en qué consiste exactamente el yoga oncológico y en que se diferencia del no oncológico. «El yoga oncológico es una forma especializada de yoga diseñada específicamente para personas que están lidiando con el cáncer. Este tipo de yoga se enfoca en abordar las necesidades físicas, emocionales y espirituales de los pacientes con cáncer. La principal diferencia con el yoga tradicional o no oncológico es que el yoga oncológico está adaptado para ser más suave y considerar las limitaciones y desafíos específicos que enfrentan las personas con cáncer. Esto incluye modificaciones en las posturas para acomodar la fatiga, la disminución de la movilidad, y otros efectos secundarios del cáncer y sus tratamientos».

Paula asegura que aprender a escuchar tu cuerpo incrementa los niveles de serotonina, oxitocina y GABA. ¿Esto qué supone? Pues un aumento del bienestar y de la felicidad. El yoga reduce la presión sanguínea y los niveles de cortisol u hormona del estrés. Es una práctica maravillosa si estamos pasando por un proceso emocional y físico tan intenso como es el tratamiento del cáncer.

Paula Dolcet, fundadora de Yoga Jungle

Beneficios del yoga oncológico

Además de ser un bálsamo para el alma, el yoga oncológico tiene muchos beneficios. ¿Cuáles son los más relevantes? Paula Dolcet señala algunos de los beneficios que tiene en los pacientes practicar yoga oncológico:

  • Alivio del dolor y la rigidez, especialmente útil para aquellos que experimentan dolor articular como efecto secundario de algunos tratamientos.
  • Reducción del estrés y la ansiedad, ayudando a los pacientes a manejar mejor las emociones relacionadas con su enfermedad y tratamiento.
  • Mejora de la calidad del sueño y reducción del insomnio.
  • Fortalecimiento del sistema inmunológico y mejora de la energía y el bienestar general.
  • Proporcionar un sentido de comunidad y apoyo emocional al practicar en grupo con otros que enfrentan desafíos similares.

La práctica del yoga oncológico supone una mejora en la flexibilidad, la fuerza y la movilidad de los músculos y las articulaciones afectados por la enfermedad o la cirugía. Alivia la inflamación, los sofocos y las náuseas que se derivan del tratamiento por la enfermedad. También regula el apetito, el sueño, el tránsito intestinal y los niveles de glucosa en sangre.

Paula Dolcet es consciente el importantísimo papel de acompañamiento que realiza en sus clases, tanto presenciales como online). Es profesora de yoga certificada por Yoga Alliance, Yoga prenatal y con bebés, y está Certificada en Yoga Oncológico y Terapéutico.

¿Cuándo es recomendable practicarlo?

Aunque pueda parecer que es una práctica que no está destinada a una persona con un diagnóstico de cáncer, lo cierto es que es muy beneficiosa para los pacientes, sobre todo si se acompaña desde el amor y la empatía.

Pero ¿puede practicarse en cualquier momento del tratamiento o es necesario esperar? Paula Dolcet nos explica que «el yoga oncológico puede ser beneficioso tanto durante como después del tratamiento de quimioterapia. Durante el tratamiento, puede ayudar a manejar los efectos secundarios y mejorar el bienestar emocional. Después del tratamiento, puede ayudar en la recuperación y en la reconstrucción de la fuerza y la movilidad. Sin embargo, es crucial consultar con un médico antes de comenzar cualquier programa de ejercicio durante o después del tratamiento del cáncer para asegurarse de que sea seguro y apropiado para la situación individual del paciente».

Este último punto es muy importante ya que será el médico el que dé el beneplácito al paciente para que pueda hacer sus sesiones de yoga sin ningún tipo de riesgo. Las clases de Paula están recomendadas por la mayoría de oncólogos de la Comunidad Valenciana como una terapia alternativa. 

¿Tiene alguna contraindicación?

Además de consultar con el médico es esencial saber que el yoga oncológico puede tener algunas contraindicaciones en determinados pacientes. Paula señala que «aunque el yoga oncológico está diseñado para ser suave y accesible, puede haber contraindicaciones dependiendo del tipo de cáncer, el estado de salud del individuo, y el tipo de tratamiento que estén recibiendo. Por ejemplo, ciertas posturas pueden no ser recomendables para personas con ciertos tipos de cáncer o aquellos que tienen catéteres o puertos implantados. Siempre es esencial que los pacientes consulten con su equipo médico antes de comenzar cualquier nueva actividad física, incluido el yoga oncológico, para asegurarse de que sea seguro para su situación específica».

Una vez que los médicos dan el visto bueno, Paula acompaña a los pacientes en una travesía de autoconocimiento y bienestar, donde les ayuda a conectar con ellos mismos, con la tierra y con los demás. Les ayuda a sentirse mejor y a ver la vida a través de un prisma diferente, incentivando la paz y la serenidad a través de la respiración profunda, promoviendo así emociones positivas. Ojalá más Paulas Dolcet en el mundo.

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