El frío no perdona, pero tu piel tampoco tiene por qué rendirse. Si este invierno notas el rostro más apagado, tenso o sin vida, tranquila, hay solución y no viene en un frasco, sino en tus propias manos.
En VIBE hemos hablado con Marta Figueras, experta en yoga facial de la firma cosmética para farmacia Quassar Cosmetics, que nos ha contado los gestos, trucos y micro‑rutinas que sí funcionan para activar la firmeza, despertar la luminosidad y devolverle a la piel ese glow jugoso que todas queremos cuando el termómetro se desploma. Prepárate para añadir nuevos movimientos de yoga a tu skincare ritual.
¿Qué le pasa a nuestra piel en invierno?
Cuando llega el frío la piel luce más apagada y pierde firmeza. ¿Por qué ocurre esto? ¿Qué ocurre a nivel muscular y circulatorio? «Desde el Yin Yoga, disciplina que trabaja conjuntamente con la Medicina Tradicional China, entendemos esta estación del año como una invitación al descanso. ¿Por qué? Porque en invierno, igual que pasa en la naturaleza, todo el organismo entra en un modo de conservación de energía», nos explica la experta en yoga facial de Quassar Cosmetics Marta Figueras.
Es la estación del Elemento Agua, nos cuenta, asociado a riñones y vejiga, cuya función tanto a nivel fisiológico como energético es preservar la energía vital. El frío provoca vasoconstricción y reduce la circulación periférica, por lo que llega menos sangre y oxígeno a la piel.
A nivel muscular, señala, el rostro también se ‘recoge’: aumentan las tensiones profundas, especialmente en mandíbula, frente y cuello, y disminuye el tono activo de los músculos elevadores. A esto se suma la tendencia a movernos menos y a encogernos corporalmente, lo que limita aún más el riego sanguíneo hacia la cara.
Este estado no es negativo en sí mismo: «es una fase necesaria de descanso. El problema aparece cuando la falta de movimiento y la tensión sostenida bloquean la circulación y la piel pierde luminosidad, elasticidad y capacidad de regeneración», advierte la experta.
El yoga facial como estrategia de cuidado de la piel
Al preguntar a Marta Figueras cómo puede el yoga facial activar la microcirculación y devolver esa luminosidad natural a la piel en invierno, nos responde que el yoga en el rostro no trabaja únicamente la musculatura superficial. Su efecto más profundo se produce sobre la fascia, que es un tejido que recubre todo nuestro cuerpo, incluido el rostro, y que está compuesto principalmente de agua, colágeno y elastina.
«Los estímulos lentos, sostenidos y conscientes hidratan y reorganizan la fascia, devolviéndole elasticidad y capacidad de deslizamiento. Cuando la fascia está rígida, algo muy frecuente en invierno, puede comprimir los vasos sanguíneos y linfáticos y dificultar tanto la circulación como el flujo energético», afirma Marta.
Además, añade, desde la Medicina Tradicional China, los meridianos energéticos discurren precisamente a través de estos planos fasciales. Por eso, al liberar la fascia mediante movimientos suaves, presiones mantenidas o automasaje, no solo mejoramos la microcirculación sino que también equilibramos el flujo del Qi o energía vital .
El resultado visible es una piel más luminosa y flexible, pero también una sensación interna de relajación y claridad. Si este trabajo se acompaña de un ritual cosmético nutritivo aplicado con lentitud se potencia aún más la hidratación de los tejidos y la absorción de los activos.
Ejercicios top para recuperar la firmeza facial
Una vez que decidimos iniciarnos en el yoga facial, ¿qué ejercicios serían los adecuados para elevar pómulos y redefinir el óvalo facial en esta época del año? La experta expone que en invierno el rostro tiende a ‘caer’ un poco porque acumulamos tensión en la mandíbula y el cuello, movemos menos los músculos y la circulación es más lenta. Por eso, más que hacer ejercicios fuertes, conviene combinar activación suave con liberación de esta rigidez.
Para elevar los pómulos
Un gesto muy sencillo es sonreír suavemente, sin apretar los dientes, y colocar las yemas de los dedos sobre la parte alta de las mejillas. Desde ahí, empuja ligeramente hacia arriba y mantén unos segundos mientras respiras. Relaja ojos y lengua. Esto ayuda a ‘recordarle’ al músculo su posición natural y aporta efecto lifting inmediato.
Para definir el óvalo facial
Figueras asegura que es clave trabajar la zona bajo la mandíbula y el cuello, que actúan como soporte del rostro. Puedes inclinar ligeramente la cabeza hacia atrás, alargar el cuello y, con los dedos o los nudillos, deslizar desde el centro de la barbilla hacia las orejas varias veces. Este gesto libera tensión acumulada y ayuda a despejar la zona.
«Un detalle importante: muchas veces el descolgamiento no se debe a falta de fuerza, sino a un exceso de tensión. Posturas como mirar el móvil con la cabeza hacia delante hacen que tensionemos inevitablemente el cuello y que los músculos situados bajo la línea mandibular pierdan tono y se descuelguen». Tomar conciencia durante el día de nuestra postura, y de si, por ejemplo, estamos apretando los dientes, ayudará a que el rostro se reorganice de forma natural.
Cosmética que potencia la acción del yoga facial
¿Qué combinación de productos cosméticos potencia los efectos del yoga facial en invierno? Marta Figueras nos explica que en invierno la piel necesita hidratación profunda, nutrición y protección de la barrera cutánea. Una combinación ideal sería:
Limpieza suave para preparar la piel
En invierno la piel necesita una limpieza que retire impurezas sin arrastrar la barrera cutánea. Lo ideal es optar por texturas cremosas o geles suaves que dejen la piel flexible y lista para trabajar los movimientos del yoga facial.

First Light Renewal Cleanser & Toner, de Quassar Cosmetics. Este limpiador suave con acción tonificante limpia y desmaquilla en un solo paso, ayudando a reequilibrar la piel y afinar los poros sin resecar. Apto para todo tipo de pieles, incluso las más sensibles, es el primer gesto perfecto para renovar el rostro.
Un sérum que aporte hidratación, calma y luminosidad
El sérum es clave porque actúa como base deslizante para los movimientos y, además, potencia los efectos del masaje. En esta estación funcionan especialmente bien los que contienen ácido hialurónico para hidratar en profundidad, niacinamida para calmar y reforzar la barrera, vitamina C suave para iluminar o péptidos para mejorar la firmeza.

Sérum facial potenciador 12 % silicio Sisbela Reafirm, de Deliplus. Ayuda a mejorar la firmeza y elasticidad de la piel gracias a su alto contenido en silicio orgáico. Actúa remodelando el óvalo facial y previniendo la aparición de arrugas y flacidez, dejando el rostro más definido y terso.
Contorno de ojos y labios para proteger las zonas más delicadas
El frío suele marcar más estas áreas, por lo que un contorno nutritivo pero ligero ayuda a trabajar mejor los gestos de drenaje y a evitar que la piel se deshidrate.

Bálsamo de Ojos Lift Suprême, de Patyka. Ofrece una corrección antiedad global para el contorno, actuando sobre densidad, firmeza, arrugas y luminosidad. Su fórmula hidrata en profundidad y redefine la mirada con cuatro acciones focalizadas, con eficacia percibida desde la primera aplicación.
Una crema hidratante que selle y proteja la barrera cutánea
El último paso debe ser una crema que mantenga la hidratación y refuerce la barrera. En invierno funcionan especialmente bien las fórmulas con ceramidas, escualano, mantecas ligeras o antioxidantes.

Skin10 Exo-ADN Crema, de Medichy Model. Regenerador con tri-exosomas y polinucleótidos que potencia la reparación celular. Reafirma, hidrata en profundidad y reduce arrugas, mejorando la elasticidad y la textura de la piel, incluso frente a los signos del fotoenvejecimiento.
Aplicación lenta y consciente para potenciar el yoga facial
Más allá de los productos, la clave está en cómo se aplican. Movimientos lentos, presión suave y constante, respiración profunda y dirección ascendente ayudan a activar la microcirculación, relajar tensiones y mejorar la absorción de los activos. Esta forma de aplicación convierte la rutina en un ritual y multiplica los beneficios del yoga facial.
¿Te animas a probar el yoga facial este invierno?


