Los conservantes en los productos cosméticos han sido objeto de polémica y discusión en los últimos años. ¿Realmente son necesarios? ¿Son seguros? ¿Qué ocurre con la cosmética natural? Hablamos con el farmacéutico Jerónimo Ors, que nos da una lección magistral para despejar todas las dudas al respecto.
La importancia de los conservantes
Hay mucha confusión y dudas acerca de los conservantes cosméticos que han llegado incluso a demonizarse por muchas personas. Sin embargo, son ingredientes que hacen que las fórmulas cosméticas sean más seguras. ¿Qué es exactamente un conservante cosmético y por qué es imprescindible en la mayoría de las fórmulas? El farmacéutico Jerónimo Ors, director de Cosméticos Paquita Ors, explica a VIBE que los conservantes son sustancias químicas que limitan el crecimiento de microorganismos (ya sean bacterias, levaduras u hongos) en los productos cosméticos. Su presencia es imprescindible en la gran mayoría de los productos por tres razones críticas:
- El alto contenido en agua que poseen los cosméticos; el agua es el disolvente universal y el medio idóneo para la vida microbiana.
- Las emulsiones, mezcla de agua y grasas, son un medio potencialmente idóneo para el crecimiento de microorganismos.
- La riqueza de nutrientes como azúcares, proteínas y lípidos, que actúan como un sustrato ideal para el crecimiento de patógenos.
«El contacto repetido de los dedos, la exposición ambiental y las condiciones de humedad introducen inevitablemente carga microbiana en el producto. Sin un sistema de preservación, la degradación de la fórmula comprometería la salud del consumidor», asegura el experto.
Una buena utilización de los conservantes es, por esto, fundamental, expone Jerónimo, para asegurar la seguridad del consumidor, ya que estos evitan la contaminación de los productos cosméticos y mantienen la integridad de los mismos hasta su fecha de caducidad.
La seguridad de los productos cosméticos
Cada vez que usamos un producto cosmético, ya sea al meter los dedos en un tarro o simplemente abriendo un frasco, introducimos microorganismos en su interior. «Gracias al medio rico en grasas y en agua de muchos productos, las bacterias y hongos pueden multiplicarse, posiblemente dando lugar a infecciones si el consumidor sigue aplicándose el producto. Los conservantes evitan que eso pueda ocurrir, asegurando que los patógenos no proliferen mientras hacemos uso normal de nuestros cosméticos», aclara Ors.
Antes de entrar en el mercado, todos los productos cosméticos deben ser sometidos a un control microbiológico. «Normalmente realizan al menos tres análisis distintos: uno de las materias primas que componen la fórmula, otro del producto fabricado pero sin envasar y un tercero una vez envasado. Si estos tres análisis no salen bien, el producto no sale al mercado». La Unión Europea tiene una legislación cosmética que ha desarrollado toda una parte destinada al uso de conservantes. En ella se detallan todos los posibles conservantes que pueden usarse en los productos cosméticos y la concentración máxima en la que pueden ser incorporados en las fórmulas.
Antes de ser añadidas a esa lista, estas sustancias se estudian de forma minuciosa. Se comprueba su eficacia, su seguridad toxicológica, su potencial alergénico y su posible interacción con otras materias primas. «Usando toda esta información, la UE decide no solo si añadir el conservante a la lista, sino también la concentración a la que consideran que es seguro usarlo».
Se investiga la determinación del margen de seguridad, los ensayos de compatibilidad cutánea, la toxicocinética y absorción cutánea, y el challenge test ya a nivel de producto final. En este último ensayo, en el laboratorio inoculan deliberadamente cepas de microorganismos y la fórmula solo recibe el visto bueno si es capaz de bloquear el crecimiento.

Ventajas e inconvenientes de los conservantes
¿Cuáles son los conservantes más utilizados hoy en día y qué ventajas o limitaciones tiene cada uno? «Uno de los conservantes más usados en los productos cosméticos es el fenoxietanol. Es un conservante de ‘amplio espectro’, es decir, es efectivo contra diferentes tipos de bacterias, levaduras y hongos (otros conservantes limitan el crecimiento de solo un tipo de microorganismo). Ha sido usado durante décadas y tiene tanto una eficacia como una seguridad altamente probadas. Su único inconveniente es que puede causar irritación en personas con problemas de piel relacionados con la sensibilidad, como puede ser el eczema».
El experto indica que otro conservante muy popular es el benzoato de sodio, que tiene un espectro de eficacia más limitado. Este conservante no limita el crecimiento de algunos tipos de bacterias y debe usarse en un medio ácido. Es importante saber que en la mayoría de productos cosméticos se recomienda utilizar una combinación de diferentes conservantes para que actúen de forma sinérgica.
¿Qué factores de la fórmula (pH, textura, envase…) condicionan la elección del conservante? Hay muchos factores que tener en cuenta cuando se escoge un conservante, nos cuenta Jerónimo. Desde su compatibilidad con el pH y las materias primas de la fórmula, cómo combinarlo con otros conservantes para asegurar la seguridad del consumidor y el impacto del envase, que no solo puede reaccionar con su contenido, sino que también dicta cuán expuesto está el producto al medio ambiente.
«Es un equilibrio muy delicado que aporta mucha complejidad al proceso de formulación de un producto cosmético y cuya eficacia se comprueba gracias a tests microbiológicos de los productos antes de que puedan entrar en el mercado».
Conservantes en cosmética natural y pieles sensibles
Esta es una duda muy frecuente sobre los conservantes: ¿Los productos naturales necesitan conservantes igual que los convencionales? ¿Qué riesgos hay cuando no los llevan? «Los productos naturales también tienen que llevar conservantes. Esto es especialmente importante porque algunos extractos botánicos y materias primas naturales, como aquellas ricas en ácidos grasos, son medios idóneos para el crecimiento de microorganismos».
Los riesgos de un uso indebido de conservantes o la falta de los mismos, advierte Ors que pueden incluir: reacciones químicas que dan lugar a la degradación del producto, que las emulsiones se separen o que el consumidor sufra una infección debido a la contaminación del producto.
¿Hay conservantes más adecuados para pieles sensibles o reactivas? «Ciertos conservantes pueden ser agresivos cuando se usan a altas concentraciones en pieles sensibles. Para intentar minimizar este problema pueden usarse combinaciones de conservantes con otras sustancias que no son consideradas conservantes tradicionales, pero que aumentan las propiedades bioestáticas del sistema de conservación, como la etilhexilglicerina o el caprylyl glycol», concluye el farmacéutico.


