Uno de los mejores planes de verano es, sin duda, encontrar la terraza perfecta para disfrutar de un cóctel bien servido mientras se alivia el calor. Y en este contexto, el Gin tonic es una opción perfecta para refrescarse, pero también… usar perfumes creados con notas frescas que emulen su aroma. Y no hay necesidad de oler como si la embriaguez se hubiera apoderado de ti, obviamente. Se trata más bien de buscar la inspiración en una bebida que destaca por su carácter cítrico y… su fascinante historia.
La historia que rodea un delicioso Gin tonic
El origen anglo-neerlandés de la ginebra es bien conocido. No era un destilado inglés pese a la gran popularidad que tuvo y tiene en ese país, ya que surgió en Holanda y fue descubierto por los soldados ingleses durante La Guerra de los Treinta Años. Sin embargo, pasaría mucho tiempo hasta que la ginebra se encontrara con el agua tónica y formara un tándem tan bien avenido . En un principio, la ginebra se utilizó para prevenir la malaria por su gran contenido de quinina. Así pues, su consumo inicial no comenzó en Europa, sino en la India y en otras zonas tropicales con colonias inglesas donde empezó a utilizarse para paliar esa enfermedad. Y allí fue donde, de nuevo, los soldados ingleses, jugando a ser bartenders, mezclaron la tónica con ginebra para… mejorar su sabor.

Poco a poco, la arrebatadora y efervescente personalidad del Gin tonic encontró su lugar en muchos bares del mundo. No solo porque posee unas propiedades digestivas estupendas. Su capacidad para no perder vigencia tiene que ver con su ADN visual, aromático, sabroso y refrescante. Siempre que esté bien equilibrado, claro. Y el hecho de que es fácil de preparar siempre le ha servido de ayuda para mantener una popularidad en el sector de la coctelería que, este verano, traspasa límites y se adentra en el ámbito de la perfumería.
Perfumes con notas frescas… ¡revitalizantes!
Con el objetivo de entender la tendencia que ha elegido el Gin tonic como fuente de inspiración para crear perfumes con notas frescas hemos contactado con Isabel Bureba, perfumista de la empresa CPL Aromas. Desde allí nos ha desvelado cómo es posible conseguirlo sin transmitir, como hemos comentado, ningún atisbo olfativo de ebriedad. ¡Y sin riesgo de dar positivo en un control de alcoholemia! Bromas aparte, sigue leyendo y descubre cómo surge este tipo de fragancias.
Isabel, ¿cómo se analiza el aroma de un Gin tonic para después emularlo a través de una fragancia?
Para recrear el aroma de un Gin tonic lo primero que hacemos es descomponer mentalmente la sensación olfativa en sus distintos elementos. No se trata solo de oler la bebida, sino de identificar qué ingredientes generan cada sensación organoléptica. En el ámbito de la perfumería se utilizan materias primas para reconstruir estas sensaciones. El objetivo final no es copiar literalmente la bebida, sino capturar la emoción refrescante, luminosa y sofisticada que nos transmite.
¿Qué notas aromáticas son las que caracterizan la esencia olfativa de esta bebida tan popular?
La firma olfativa del Gin tonic se basa en tres grandes familias de notas:
- Cítricas: limón, lima, bergamota, pomelo o mandarina.
- Aromáticas y botánicas: principalmente bayas de enebro, pero también cilantro, romero, lavanda, albahaca o cardamomo.
- Amargas y especiadas: inspiradas en la quinina de la tónica y en otras especias presentes en la ginebra.

Sin duda alguna, las bayas de enebro (arriba, en la imagen) son el ingrediente más representativo de este acorde. Su olor combina facetas frescas, verdes, resinosas y ligeramente alcanforadas que evocan inmediatamente el universo de la ginebra.
Básicamente, ¿una fragancia inspirada en ella encajaría dentro de la familia de los perfumes cítricos?
Sí, aunque en el ámbito de los perfumes con notas frescas encajaría más en la familia de las fragancias cítricas aromáticas. Su salida suele estar representada por cítricos muy brillantes y jugosos, pero acompañada de notas herbales, verdes y especiadas que aportan mayor complejidad que la de una nota cítrica tradicional.
¿Qué efectos físicos y sensoriales son capaces de provocar este tipo de fragancias?
Este tipo de fragancia suelen generar una sensación inmediata de frescor y energía. Los cítricos aportan una sensación olfativa asociada a la vitalidad, la luminosidad y la limpieza, mientras que las notas aromáticas aportan una sensación de aire libre, naturaleza y bienestar. A nivel emocional suelen percibirse como fragancias refrescantes, revitalizantes, elegantes (pero informales) y dinámicas.

de Art de Parfum

de Secret Alchemist
¿Por qué podrían ser idóneas para utilizar en pleno verano?
Porque reproducen muchas de las sensaciones que buscamos cuando aumentan las temperaturas: frescor, ligereza y sensación de limpieza. Las notas cítricas tienen una gran volatilidad, por lo que su impacto refrescante es inmediato. Combinadas con acordes aromáticos y verdes crean perfumes menos densos y más fáciles de llevar bajo el calor. Si todo esto se asocia con un Gin tonic (terrazas, aire libre, hielo, cítricos recién cortados y momentos de ocio) conecta perfectamente con la experiencia emocional del verano.
Oler a alcohol no está precisamente bien visto, ¿cómo se evita esto en el caso de estas fragancias?
Aquí es importante diferenciar entre el olor del alcohol (alcohol etílico) y el acorde olfativo inspirado en la bebida. Cuando se crea una fragancia inspirada en un Gin tonic no se busca reproducir el olor del alcohol como tal. De hecho, esa faceta suele evitarse porque resulta agresiva y poco agradable sobre la piel. Lo que se busca es recrear los ingredientes aromáticos de la bebida: los cítricos, las bayas de enebro, las especias, las hierbas aromáticas y la sensación de efervescencia. Con esta interpretación, el resultado ofrece la frescura y sofisticación de un cóctel sin recordar en ningún momento al olor de una bebida alcohólica derramada o consumida.


Por último y aparte del Gin tonic, ¿hay algún otro cóctel capaz de inspirar la creación de perfumes?
Muchísimos. Pero insisto, los perfumistas no recrean el cóctel completo de forma literal. Lo que hacen es utilizar los ingredientes más representativos de ese cóctel para construir una interpretación olfativa capaz de evocar el ambiente, la frescura y las emociones asociadas a ese cóctel. De hecho, la coctelería es una fuente de inspiración muy rica para la perfumería. Atención a la lista de los combinados que más se suelen emular:
- Mojito: con lima, menta fresca, azúcar y acordes verdes.
- Margarita: con lima, cítricos brillantes y un toque mineral que recuerda a la sal.
- Moscow Mule: con jengibre, lima y notas especiadas muy vibrantes.
- Piña Colada: con piña, coco y acordes cremosos tropicales.
- Bellini: con melocotón blanco y notas afrutadas luminosas.
- Spritz: con naranja amarga, mandarina y facetas amargas aromáticas.
- Daiquiri: con lima fresca por sus matices dulces y afrutados.


