Si hay algo que la belleza nos ha enseñado en los últimos años es que el maquillaje se ha hecho más culinario que nunca. Texturas, colores y nombres que bien podrían estar perfectamente en la carta de un restaurante o una pastelería. Y este invierno, uno de los tonos dominantes no es otro que el caramelo. El Toffee Makeup llega para convertirse en la evolución más cálida, golosa y favorecedora de los maquillajes terrosos que llevamos viendo varias temporadas. Eso sí, con un aire más luminoso y reconfortante, perfecto para los meses fríos.
No hay duda de que la gastronomía es una fuente inagotable de tendencias beauty. Ya lo vimos con los seductores e hipnóticos berry lips, las manicuras y sombras en amarillo mantequilla o la fiebre tomato girl makeup que hace dos veranos conquistó a celebrities como Selena Gomez. Sin pasar de largo esos looks monocromos, donde colorete, labios y ojos se funden en un mismo color, como ya pasó con el Mocha Mousse o el Espresso Makeup. Y, a pesar de que el blanco Cloud Dancer será el color que reine en 2026 según Pantone, el marrón todavía no quiere desaparecer del todo.
¿Qué es exactamente el Toffee Makeup?
En este contexto, surge el Toffee Makeup, una tendencia que mantiene esa base marrón que tanto nos gusta, pero la suaviza y la endulza con matices más cálidos, dorados y luminosos. Un maquillaje que no abruma, no endurece y que, además, favorece a (casi) todos los tonos de piel.

Para entender bien esta tendencia, nada mejor que las palabras de Sandra Grau Cervera, maquilladora especializada en desfiles internacionales, donde ha tenido el placer de trabajar para firmas tan reconocidas como Chanel, Loewe, Fendi o Louis Vuitton. Según explica, «en contraposición al Mocha Mousse, que tiene tonalidades tirando al marrón más rosado y chocolates más fríos», la tendencia de Toffee Makeup se construye a partir de una paleta de tonos cálidos que recuerdan directamente al caramelo clásico.
«Estos looks siguen tonos tirando a miel, amarillos dorados y, finalmente, marrones avellana un poco más intensos para dar volumen al párpado. También aparecen gamas cobrizas que recuerdan a los típicos caramelos que comíamos en la infancia», señala la maquilladora. ¿El resultado? Miradas suaves, pero con profundidad, pieles jugosas con un punto dorado y labios muy apetecibles. Todo con un acabado natural, nada excesivo y muy fácil de adaptar.
Un maquillaje (color caramelo) modulable para el día y la noche
Porque uno de los puntos fuertes de esta tendencia en auge es su versatilidad. «Es muy modulable y wearable, ya que puede variar según el mood o el contexto en el que queramos llevarlo», explica la maquiladora especializada en raw beauty o belleza natural. Basta con intensificar un poco las sombras, añadir un delineado marrón más marcado o apostar por un labio más brillante para pasar de un maquillaje diurno a uno más nocturno o especial sin esfuerzo.
Para quienes buscan subir un toque más sofisticado, Sandra lo tiene claro: «para una versión más atrevida se pueden añadir sombras doradas más brillantes en los párpados y para acabados más naturales, añadir un toque de iluminador en puntos estratégicos es ideal para conseguir ese glow dorado».

Grau recomienda la colección Ombres Mordorées de Hermès, concretamente el número 06 de esta paleta con cuatro sombras de ojos que combina el dorado, marrón chocolate, beige perlado y el cobrizo.

Y para alcanzar ese glow dorado, la maquilladora aconseja utilizar el stick iluminador multiusos Baume Essentiel de Chanel, en su tono Golden Light, para emplear en esos puntos estratégicos del rostro que queremos resaltar.

Otro de los consejos de Grau para enmarcar el rostro, «concretamente la zona del hueso del pómulo», con un bronceador en crema en tonos cálidos como el Chocolate Soleil Melting Bronzing & Sculpting Stick de Too Faced.
Mientras que para los labios, la profesional con más de diez años de experiencia que ha trabajado también con marcas como Lacoste o Calvin Klein, propone «unos labios muy naturales, sin perfilarlos en exceso, siguiendo la técnica de la makeup artist Mary Philips —la mano derecha beauty de Hailey Bieber, Kendall Jenner, Kaia Gerber o Scarlett Johansson— donde el lápiz de labios se difumina muy bien para dar ese aspecto de contorneado natural del labio».

En versión low cost para un perfilado de labios sutil, encontramos la nueva novedad de Deliplus: el dúo labial Perfect Lips con perfilador y barra de labios (02 nude).

Y como toque final un poco de gloss en tono chocolate o café para el centro del labio como este brillo de labios voluminizador (02 nude) a la venta en Mercadona.
Toffee Makeup, el maquillaje con mejor colorimetría
Como ocurre con casi todas las grandes tendencias beauty, el Toffee Makeup tiene su origen en la pasarela. «En el desfile de alta costura de Chanel, por ejemplo, hemos visto un Toffee Makeup muy minimalista», apunta Sandra. Una corriente general que también han adoptado sobre la pasarela maisons como Hermès, Loewe o Stella McCartney. Ya sea en la piel como en los ojos, «aportando ese tono caramelo para dar dimensión tanto a los párpados como al bronceado o al contorno del rostro», señala la maquilladora.

Una gama acaramelada que también han seguido como Paloma Elsesser, Loli Bahia o Alex Consani, hasta celebridades como Rosie Huntington-Whiteley o Hailey Rhode Bieber. Y en parte se debe a que su paleta cromática es amplia y muy agradecida. «Es una de las tendencias con mejor colorimetría para adaptarse a la gran mayoría de tonos de piel, ojos y rostros», explica.
Claves y errores clásicos de este maquillaje color caramelo
Aunque el Toffee Makeup parece sencillo, hay algunos errores comunes que conviene evitar. Uno de ellos es la falta de equilibrio: «que el rostro no quede proporcionado entre ojos y labios, ya que se trata de looks poco cargados en general», sostiene la maquilladora valenciana. Otro fallo habitual es excederse con la base, pues «requiere una piel más translúcida, no una base muy recargada».

Aquí, menos es más. Es por ello que hay que tener cuidado con el bronceador: usarlo en exceso o en zonas que no corresponden puede arruinar el efecto natural. «Añadir toques de efecto mojado con un glow dorado en el párpado puede quedar genial, pero sin abusar. Una capa muy final de un bálsamo es suficiente sin que quede un efecto glossy en los ojos».
¿Y el mejor consejo? «Resaltar la parte de tu rostro que más te guste o con la que te sientas más segura», dice Sandra. También es importante cuidar la armonía general del maquillaje: usar una base en sintonía con el cuello, brazos o piernas según el outfit, difuminar bien la corrección de ojeras para evitar cortes de color y mantener todo integrado. Y no olvidar los básicos que marcan la diferencia: un buen rizador de pestañas, hidratación previa en rostro y labios y una piel bien preparada para que el maquillaje dure más y se vea mejor.
Este invierno, deja que el maquillaje color caramelo se funda con tu piel y adapta el Toffee Makeup a tu estilo: prueba sin miedo, difumina y encuentra tu versión más cálida y luminosa.


