El invierno tiene muchas cosas buenas —paisajes nevados, esquiar, tomarse un chocolate caliente y la excusa para lucir nuestros abrigos y bufandas favoritas—, pero también tiene un impacto directo sobre nuestra piel. Existen muchos factores que afectan a nuestro rostro y, sobre todo, nuestros labios no muestren su mejor versión. Finos, delicados y siempre expuestos al frío, al viento y a los cambios bruscos de temperatura, tienden a resecarse, agrietarse y perder confort con mucha facilidad.
Y, a pesar de que ya hemos aprendido que la exfoliación y la hidratación son clave para preservar su buen estado. Más allá de contar con un bálsamo reparador de cabecera, tampoco queremos renunciar a aportar los labios un poco de color. Y es, en ese momento, cuando surge las dudas: ¿puedo usar mi labial en invierno? ¿Los labiales con color son realmente hidratantes? En esta época del año, más que nunca, es fundamental apostar por labiales hidratantes que no solo aporten un tono bonito y favorecedor, sino que también cuiden, sellen y nos protejan durante horas.
Los ingredientes que marcan la diferencia en un labial con color
No todos los pintalabios hidratan igual, y aquí es donde entra en juego la formulación. Según explica Inés Nieto, farmacéutica especializada en skincare, haircare y maquillaje, «para que un producto no sea meramente un ‘cosmético’ sino que hidrate de forma efectiva, debe contener una combinación de humectantes, emolientes y oclusivos bien formulados».

¿En qué debemos fijarnos antes de usarlos? Antes que nada, lo ideal es conocer las diferentes clases de agentes hidratantes. Están los humectantes —como el ácido hialurónico, la glicerina o el pantenol—, cuya función es «atraer moléculas de agua desde la dermis y el ambiente hacia la superficie labial», cuenta Nieto. Los emolientes —como mantecas, ceramidas, aceites vegetales o escualano), que «’rellenan’ espacios entre células» y, por último, los agentes oclusivos —como vaselina o ceras—, que «forman una barrera física que limita la pérdida transepidérmica de agua», esencial para mantener un equilibrio óptimo de la hidratación de la piel.
Incluir algunos de estos activos en la composición de nuestros labiales es crucial «en invierno, cuando el aire es frío, pero también en verano en ambientes con aire muy seco», añade la experta. Así que, un buen labial con color siempre contará con algún agente oclusivo, emoliente (para evitar la deshidratación) o humectantes (para retener agua). Una combinación que permitirá no solo presumir de maquillaje, sino que realmente trate el labio mientras lo llevamos puesto.

¿Y qué pasa con esos labiales que dejan esa particular sensación de frescor? Aquí conviene ser prudentes. «No diría tanto evitar, sino limitar su uso», matiza la farmacéutica, ya que «hablamos de activos que a priori generan sensación de ‘alivio’, pero a la larga pueden dar sequedad o irritación». Entre los más habituales encontramos ingredientes como el mentol, el alcanfor o el eucalipto… «Todos aquellos que dan esa sensación refrescante» que, por el contrario, sí que buscamos en verano con el objetivo de calmar la piel.
6 labiales que hidratan y también dan color

Dusty Rose de Niche Beauty Lab. Un bálsamo labial con color pensado para para proteger los labios de las agresiones externas como el sol, el frío o el viento. Su fórmula con ácido hialurónico y antioxidantes los mantiene suaves y jugosos incluso en invierno. Además, su SPF50 crea un escudo frente al frío, el viento y otras agresiones externas.

Lip Balm SPF50+ Cookie Glaze de Segle Biotech Skincare. Labial con SPF50+ que protege, hidrata y embellece los labios con un acabado gloss suave y ligero. Su fórmula nutritiva con aceites, péptidos BTX-like y aceite de sésamo suaviza arrugas y aporta volumen. Además, de dejar un delicado sabor a galleta de chocolate.

Chia Lip Therapy de Byoode. Tratamiento labial nutritivo que hidrata y repara en profundidad gracias a manteca de karité, aceites vegetales, ácido hialurónico y ceramidas. Su fórmula antioxidante protege la barrera cutánea y previene la sequedad incluso en condiciones extremas. Además, su color adaptativo realza el tono natural de los labios con un acabado saludable.

ISDIN Reparador Labial Granate. Hidrata intensamente gracias al ácido hialurónico, protege los labios del frío o el viento, ayuda a reparar la piel de los labios dañados y aporta color (disponible en rojo, granate o rosa).

Lip Idole Butterglow de Lancôme. Bálsamo labial con efecto brillo que hidrata hasta 24 horas y aporta volumen con una textura ligera y no pegajosa. Su fórmula con un 12 % de escualano y ceramidas suaviza líneas y combate la sequedad con el uso continuado. Al ser de color modulable, aplica una capa para un brillo sutil o añade más capas para intensificar el color.

Gloss Bomb Stix de Fenty Beauty (a la venta en Sephora). Gloss labial con purpurina que combina color intenso y brillo multidimensional con una hidratación duradera. Unos labios más suaves gracias a su fórmula nutritiva con vitamina E, manteca de karité, escualeno y aceite de semilla de kiwi.


