En nuestra recomendable sección de VIBE dedicada al ámbito de la perfumería actual hemos hablado de fragancias especiadas por una parte y de aromas con estilo gourmand por otra. Sin embargo… esta temporada es el momento adecuado para descubrir una nueva propuesta que combina ambas opciones. Son fragancias dulces y especiadas que se han denominado… neogourmand. Y tienen más sentido de lo que piensas, querida viber.
Calor-igual-a-cítrico-ligero. Parece ser la máxima imperante cuando llega el verano y todo lo que huele a dulzor queda automáticamente relegado al invierno. Pues bien. Esa lógica empieza a resquebrajarse. No porque el calor haya cambiado, sino porque lo ha hecho la forma de formular y, sobre todo, la manera de usar el perfume. Hoy, la cuestión ya no es qué notas funcionan en verano, sino cómo se comportan en la piel cuando la temperatura sube. Y ahí es donde entran en juego los nuevos perfumes neogourmand.
Un dulzor especiado… siempre bajo control
Más secos, más contenidos, menos evidentes… son fragancias que siguen fieles a la idea de proporcionar un placer instantáneo, pero renuncian las notas dulces que proceden de determinados ingredientes culinarios. Con la primera impresión, hay una luminosidad que engaña, casi cítrica, como si el perfume quisiera jugar a ser ligero. Pero enseguida se desplaza hacia un dulzor especiado que nunca termina de volverse protagonista. Y, sobre todo, se seca. No se derrite en la piel, no se expande sin control. Según la Academia del Perfume, «son propuestas que permanecen más como una segunda piel que como un aroma reconocible».

Y ahí está la clave. No todos los perfumes gourmand se caracterizan por ser excesivos y pesados. Algunos se crean precisamente para funcionar cuando el calor amplifica todo. No compiten con el verano, lo atraviesan. En ellos las notas más volátiles se evaporan antes de tiempo, el acorde verde se vuelve más incisivo y el fondo gourmand, lejos de expandirse, puede percibirse más seco, más contenido, casi como un rastro. El resultado no es un perfume más intenso, sino más directo, con menos transición y más carácter. Así es como surgen las fragancias neogourmand.
Cómo usar fragancias dulces y especiadas
Así pues, el calor no exige renunciar al perfume, sino afinar el gesto. Cambiar la lógica de «ponerse» una fragancia por la de dosificarla. Pulverizar en bloque tiende a saturar. En su lugar, funcionan mejor las aplicaciones fragmentadas, pequeños toques en distintos puntos del cuerpo que permiten que el este nuevo tipo de perfumes respiren y evolucionen sin volverse invasivos. Las zonas clásicas, como el cuello, pueden resultar excesivas en pleno verano. En su lugar, ganan protagonismo las clavículas, los antebrazos o incluso la parte posterior de las rodillas, donde el calor no proyecta el aroma de forma tan directa.
Y luego está la ropa. Tejidos ligeros como el algodón o el lino actúan casi como filtro, absorben el perfume y lo vuelven aún más seco, más contenido. Justo lo que este tipo de fragancias dulces y especiadas necesita. Cuando suben las temperaturas, no solo «huelen más». Cambia su comportamiento. Las notas de salida desaparecen antes de tiempo, el corazón se vuelve más plano y el fondo puede imponerse de forma abrupta. Lo que en condiciones normales es equilibrado, en verano puede perder matices y volverse más lineal.

Por eso, el gesto importa más que nunca. Aplicar perfume sobre la piel recién hidratada fomenta una evaporación más progresiva y evita que no se dispare desde el primer minuto. También conviene espaciar las pulverizaciones en el tiempo, en lugar de concentrarlas de una vez. El calor ya se encarga de amplificar, no hace falta insistir. Y otro punto clave es la distancia. Pulverizar demasiado cerca satura la zona y dificulta que el perfume respire. Un gesto más abierto, dejando que la bruma caiga, permite que la fragancia se asiente de forma más uniforme y conserve mejor su evolución.
A continuación, te proponemos una selección VIBE de perfumes neogourmand. Todas ellas son fragancias con notas dulces y especiadas en sus composiciones. Un buen ejemplo de cómo los opuestos se atraen y pueden formar un tándem estupendo. ¿Te animas a probar alguna de ellos este verano 2026?

El extracto de perfume Just For One Day de Devertere combina una salida jugosa de membrillo, manzana, goma de mascar y un matiz licoroso de brandi. A continuación, su corazón es inesperadamente verde y especiado gracias al uso de cilantro, cardamomo, musgo de roble y jazmín. Finalmente, se ha completado con un fondo de vainilla, almizcles, caramelo y ámbar.

El eau de parfum My Soul Sucrette de Mercadona muestra su cara gourmand a través de notas de salida como el pistacho y el coulis de arándanos y de un fondo con caramelo salado y un toque de chocolate negro. Su cara especiada la aportan ingredientes como la pimienta y el cardamomo para equilibrar una fragancia idónea para disfrutar de las noches de verano.

El extracto de perfume Black Butterfly de Byron es una fragancia unisex que se abre con almendra, lima y cereza. En el corazón, freesia, iris, rosa y coco. El fondo remata con vainilla, almizcle blanco, sándalo y pachulí, dejando un dulzor pulido y con contraste. Todos estos ingredientes son de altísima calidad y proceden de la localidad francesa de Grasse.

El eau de Parfum Freedom Musk Latte | 41 de Kayali se abre con una vibrante explosión de mandarina, canela especiada y pimienta rosa antes de fundirse en un rico corazón de aterciopelado café latte y aromática lavanda. Su refinada base se revela a través de dos acordes característicos de la firma: la suave madera de cedro y el almizcle con notas de delicioso chocolate.

El eau de parfum Vanille de Sambava de Noème Paris es una fragancia unisex que recorre una pirámide olfativa rica en contrastes. Sus notas de salida son naranja, bergamota, manzana y coco; las de corazón son chocolate, nuez moscada y canela; y las de fondo son vainilla, haba tonka y ron. El resultado es un perfume neogourmand dulce… pero sosegado.

El eau de parfum Tobacco Honey de Lunaer es una lujosa fragancia unisex con notas de tabaco y ron y toques de iris especiado. A todo ello se añade un toque floral a través del nardo y otro gourmand con el uso de la miel como ingrediente principal. El resultado final es un perfume distintivo para quienes aprecian los aromas cálidos y atemporales con profundidad y carácter.


