Lavarse el pelo parece la cosa más básica del mundo… hasta que descubres que lo estabas haciendo regular. Muy regular. Y no lo decimos nosotras: lo dice Cristina Berenguer Delgado, del departamento de I+D de ANIAN, que nos aclara cómo lavarse el pelo correctamente y confirma que la forma en la que lo lavamos puede marcar la diferencia entre una melena brillante o un drama capilar en 4K.
Si tu raíz se engrasa en 24 horas, tus puntas están secas como un desierto o tu pelo ha perdido el brillo que tenía en 2017, puede que el problema no sea tu champú, sino cómo lo usas. Empecemos por lo que no tienes que hacer. Estos son, según la experta, los 7 errores más comunes que están arruinando tu melena sin que te des cuenta.
Usar demasiado champú
Este error es un clásico. Pensamos que cuanta más espuma, más limpio queda el pelo. Pero cuando hablamos de cómo lavarse el pelo correctamente la realidad es justo la contraria, el exceso de champú dificulta el aclarado, deja residuos y puede alterar el equilibrio del cuero cabelludo.
Cristina explica que cuando usas demasiado producto, la espuma no llega a limpiar mejor, sino que se queda atrapada entre las fibras capilares. Eso puede provocar:
- Raíces que se engrasan antes
- Picores
- Sensación de ‘pelo sucio’ aunque lo acabes de lavar el pelo
- Pérdida de brillo
Cómo hacerlo bien: La medida perfecta es una cantidad del tamaño de una moneda. Emulsiónalo con agua en las manos antes de aplicarlo: esto activa los tensioactivos y hace que el champú funcione mejor sin necesidad de usar más.

Champú cebolla & biotina, de Anian: Además de estimular el crecimiento del pelo tiene un efecto antioxidante. Previene la caída y es ideal para cabellos frágiles y quebradizos. No, no te va a quedar el pelo con olor a cebolla, ¡todo lo contrario!

Scalp Balancing Shampoo, de Rituals: Un champú que busca reequilibrar el cuero cabelludo para así lucir un pelo más sano. Bye bye caspa y exceso de grasa y hola pelazo.
Frotar el cuero cabelludo
Ese momento en el que te pones a rascar con las uñas como si estuvieras buscando oro… Cristina lo deja claro: frotar con fuerza irrita el cuero cabelludo, provoca picor, rojeces y puede sensibilizarlo a largo plazo.
Además, cuando rascas con las uñas, puedes crear microheridas que alteran la barrera cutánea. Y si la barrera está alterada, el cuero cabelludo produce más grasa para protegerse. Resultado: más grasa, más irritación y más caos. ¿Cómo podemos lavar el pelo correctamente? Muy sencillo, masajea con las yemas de los dedos, movimientos circulares suaves y sin presionar demasiado. El objetivo es movilizar la suciedad, no arrancar el cuero cabelludo.

No aclarar bien el producto
Este error en tu rutina capilar es silencioso pero letal. Los restos de champú, acondicionador o mascarilla apelmazan el cabello, le quitan brillo y hacen que parezca sucio antes de tiempo. Cristina explica que cuando no aclaras bien, los residuos se acumulan en la cutícula del cabello, impidiendo que refleje la luz. Además, pueden atraer más suciedad y hacer que el pelo se ensucie más rápido.
Solución: Aclarado con agua abundante y sin prisas. Y si quieres un extra de brillo, termina con un toque de agua fría para sellar la cutícula.
Usar mal el acondicionador… o directamente evitarlo
Hay quien piensa que el acondicionador engrasa. Spoiler: no usarlo es peor. El pelo queda más frágil, más enredado y más propenso a romperse.
Cristina Berenguer insiste en que el acondicionador no es opcional, es el paso que devuelve hidratación y elasticidad al cabello después del champú. Si lo evitas, el pelo se vuelve más áspero, pierde movimiento y se rompe con más facilidad. ¿Lo ideal? Aplícalo solo de medios a puntas.
Busca ingredientes como:
- Argán (nutre sin apelmazar)
- Macadamia (suaviza y aporta elasticidad)
- Proteínas vegetales (fortalecen)
- Keratina (repara la fibra)

Ultra repair rinse Hop Repair, de Montibello: Sí tienes el pelo seco y/o dañado este es tu acondicionador. Fortalece el cabello, sella la cutícula, repara y deja el pelo sedosos y con un brillo envidiable.

Super milk, de Lush: Este acondicionador viral tiene un olor cítrico adictivo pero es que, además, cuenta con aceite de jojova, zumo de limón y leches de almendra, coco y avena que rehidratan el pelo y dejan una melena de ensueño.
Lavar con agua demasiado caliente (hola, frizz)
El agua muy caliente abre la cutícula del cabello y favorece la deshidratación. Traducción: más encrespamiento, menos brillo y más rotura. Además, Cristina explica que el agua caliente también estimula las glándulas sebáceas del cuero cabelludo, lo que puede provocar más grasa en la raíz.
¿Cómo lavar el pelo correctamente? La mejor opción, según la experta de Anian, es utilizar agua templada durante el lavado y un último toque de agua fría para mejorar la textura.
No adaptar la frecuencia de lavado a tu tipo de pelo
Aquí no hay reglas universales. Lavarse el pelo ‘cada dos días’ no es una ley. Cristina insiste en que hay que escuchar al cabello. Si lavas poco un cuero cabelludo graso, acumulas sebo, sudor y restos de producto. Si lavas demasiado un cabello seco, lo deshidratas aún más.
Consejo:
- Si notas grasa, picor o apelmazamiento: aumenta la frecuencia con fórmulas suaves.
- Si lo notas seco, apagado o sin vida: quizá lo estás lavando demasiado.
- Si haces deporte o sudas mucho: el lavado frecuente no es un problema si usas productos respetuosos.
Tu pelo habla. Solo hay que hacerle caso.
No dejar actuar la mascarilla
Aplicarla y aclararla al momento es como no usarla. Las mascarillas necesitan tiempo para hacer su magia, como un spa capilar. Cristina explica que los activos de una mascarilla, como la biotina, los aceites vegetales, los aminoácidos o las proteínas, necesitan entre 5 y 10 minutos para penetrar en la fibra capilar. Si la aclaras al instante, solo estás hidratando la superficie.
Cómo hacerlo bien: Elimina el exceso de agua, aplica la mascarilla de medios a puntas y déjala actuar 5–10 minutos una vez por semana.

Mascarilla capilar Vitality, de Beauté Mediterranea: Esta libre de sulfatos y cuenta con exosomas de cúrcuma y péptidos antiedad. Deja el cabello brillante y fuerte además de profundamente hidratado.

Mascarilla Pro Ageing, de Teknia: Es una mascarilla todoterreno. Redensifica, fortalece y previene la rotura del cabello, y todo eso sin apelmazar y nutriendo intensamente el pelo.
No necesitas una rutina de 12 pasos ni productos imposibles. Solo prestar atención a los detalles. Para poder saber cómo lavar el pelo correctamente. El lavado es el primer paso de cualquier rutina capilar y, muchas veces, el más decisivo. Cambiar estos pequeños gestos puede transformar por completo la salud y el aspecto de tu pelo. Tu melena está a un par de duchas de convertirse en su mejor versión. ¡Palabra!


