El verano nos sienta de maravilla a nivel mental, pero no siempre le hace el mismo favor al cabello. Llegan los días largos, las terrazas, los planes improvisados, los baños en la piscina y las escapadas a la playa. El problema es que, mientras nosotras desconectamos, la melena empieza a acumular pequeñas agresiones que después pasan factura: más sequedad, más encrespamiento, puntas abiertas, pérdida de brillo, color apagado y esa textura áspera que aparece cuando septiembre se acerca.
La buena noticia es que no hay que esperar a tener el pelo estropeado para rescatarlo. De hecho, «la clave está justo en lo contrario: cuidar el cabello antes de que llegue el calor fuerte. Hay que preparar el pelo para la llegada del calor y el verano y así evitaremos futuros daños», explica Helena Rodero, farmacéutica y experta capilar. Y esa preparación no consiste en complicarse la vida, sino en «ajustar la rutina capilar con gestos muy concretos: acondicionar más, nutrir mejor, proteger la fibra y prestar atención al cuero cabelludo», añade la experta para Planet Skin.
Por qué el calor también daña el cabello aunque todavía no estés en la playa
Solemos asociar el daño capilar del verano con el mar, la sal o el cloro, pero el pelo empieza a sufrir mucho antes. El aumento de las temperaturas, la exposición solar en una terraza, los primeros baños en piscina o incluso el uso continuado de herramientas térmicas cuando ya hace calor pueden alterar la fibra capilar.
«El cabello necesita nutrición para mantener su elasticidad y su flexibilidad. Cuando pierde su protección natural, se vuelve más frágil, se rompe con más facilidad y aparece esa sensación de pelo seco que cuesta peinar», señala Helena Rodero. Por eso, «una rutina capilar de verano no debería empezar el primer día de vacaciones, sino varias semanas antes», aconseja la farmacéutica.
«El cabello teñido, con mechas, decolorado o sometido a tratamientos químicos merece todavía más atención. Ha perdido parte o por completo la cutícula del cabello y la capa externa nutritiva que tenemos de manera natural y por lo tanto puede oxidarse antes con la radiación solar», añade la farmacéutica. En otras palabras, si ya llegas al verano con la melena tocada, el sol, el cloro y la sal solo van a acelerar el desastre.

La rutina capilar para el verano que realmente marca la diferencia
El primer paso para cuidar el pelo antes del verano es revisar cómo está. Si las puntas están abiertas, secas o afinadas, conviene sanear antes de las vacaciones. No hace falta un cambio radical ni cortar más de la cuenta, pero sí eliminar la parte más dañada para evitar que la rotura siga subiendo.
«Un corte de saneamiento antes del verano ayuda mucho, sobre todo en cabellos largos, teñidos o con puntas dañadas, secas, rugosas y/o ásperas. No es una cuestión estética, es una forma de prevenir daño, también un baño de color de un tono más oscuro al inicio del verano, puede ayudar a protegerlo más del sol», apunta Helena Rodero. Además, un cabello saneado suele encresparse menos y responde mejor a los tratamientos hidratantes.
Después llega el gesto más importante: aumentar la frecuencia o intensidad de los tratamientos. No basta con lavar y acondicionar rápido. Antes del calor, «la melena necesita mascarillas nutritivas, tratamientos reestructurantes y productos que permanezcan más tiempo anclados al cabello Lo ideal es introducir una mascarilla una o dos veces por semana y, si el cabello está muy seco, dejar actuar más tiempo para conseguir un efecto más intenso, usarla en seco como prelavado antes de lavarte la cabeza», aconseja la experta.
El error que más estropea el pelo en verano
«El error más común es pensar que el cabello solo necesita cuidados después de la playa», adelanta Helena Rodero. «Pero igual que no esperaríamos a quemarnos para usar protector solar, tampoco deberíamos esperar a que el pelo esté seco, apagado o quebradizo para empezar a cuidarlo», añade.
«Antes de entrar al mar o a la piscina, conviene mojar el cabello con agua dulce. Parece un gesto mínimo, pero ayuda a que la fibra absorba menos sal o cloro. Después, lo ideal es aclararlo de nuevo y aplicar un acondicionador, mascarilla ligera o tratamiento sin aclarado para mantener la protección y facilitar el desenredado», aconseja Helena Rodero para Planet Skin.
También es importante reducir el uso de planchas, tenacillas y secadores durante las semanas de más calor. «El verano puede ser una oportunidad para dejar descansar el pelo de las herramientas térmicas potentes. Secarlo al aire si se seca en 10 minutos, si no, secar con secador a temperatura baja, recogerlo sin tensión y usar productos de acabado que controlen el encrespamiento ayuda a mantenerlo más sano», recomienda la farmacéutica.
No te olvides del cuero cabelludo
La rutina capilar de verano no termina en medios y puntas. El cuero cabelludo también se expone al sol, suda más, puede irritarse y necesita una limpieza adecuada. «Un cuero cabelludo sano es clave para que el cabello nazca fuerte y para que la melena se mantenga con volumen y movimiento. Usar sombrero o gorra en las horas centrales del día, aclarar bien los restos de cloro o sal y elegir champús que limpien sin resecar son gestos básicos. Y si notas picor, tirantez o sensibilidad, mejor apostar por fórmulas suaves y evitar exfoliaciones agresivas justo antes de exponerte al sol», finaliza la experta.
5 productos capilares que necesistas para cuidar el pelo en verano

Peptide-132 Ultra Perfect Hair Bonding Treatment de COSRX. Este tratamiento contiene el complejo PEPTIDE-132™, proteínas vegetales hidrolizadas, colágeno de bajo peso molecular y 18 tipos de aminoácidos. Es perfecto para cabellos teñidos, decolorados, secos o con tendencia a romperse, porque ayuda a recuperar brillo, elasticidad y resistencia antes de que llegue el desgaste extra del verano.

Acondicionador Bifásico Instantáneo de ANIAN. Es ideal para deserendar el cabello y controlar el encrespamiento. Formulado con Proteína de Seda, Proteína de Trigo y Queratina, los expertos los recomiendan para llevarlo contigo a todas partes –playa, piscina o gimnasio– porque hidrata de forma muy rápida y en un solo gesto.

Heimish RX Amino Biotin Revitalizing Shampoo. Este champú es una buena opción para quienes notan el cabello más fino, debilitado o con falta de volumen antes del verano. Está formulado con biotina y aminoácidos, dos activos recomendados cuando queremos reforzar la fibra, mejorar el aspecto del cabello y cuidar también el cuero cabelludo.

Fotoprotector Scalp & Hair Spray Spf 50 de Isdin. Protege el cuero cabelludo y el cabello de los rayos UVA, UVB y la luz azul. Proporciona hidratación y brillo sin alterar el color del cabello, con un acabado invisible. Es resistente al agua y al sudor, y puede aplicarse sobre la piel húmeda.

Solaire Fluido Sola Kpf90 de René Furterer. Este aftersun para el pelo hidrata y protege todo tipo de cabellos –incluso los teñidos, sensibilizados por el sol, el mar, la piscina y el viento–. Su formato spray facilita mucha la aplicación. Es ideal para hidratar y proteger el pelo, gracias a su SPF 50+.


