Ya sea por el ritmo frenético de nuestras vidas o por la necesidad de simplificar al máximo el momento de maquillarnos —hay que admitirlo, no todas somos Nina Park—, cada vez llegan al mercado nuevos formatos y texturas pensados para que el maquillaje sea más rápido, intuitivo y fácil. Ya ocurrió con los coloretes líquidos: alta pigmentación, fácil difuminado y una aplicación casi infalible incluso para quienes no dominan la técnica. Y, como era de esperar, esa revolución también ha alcanzado a las sombras de ojos líquidas y fluidas.
Porque no siempre tenemos el tiempo —ni el pulso— para construir un ahumado perfecto durante veinte minutos con dos o tres sombras en polvo distintas. Más aún ahora, con la llegada del buen tiempo, cuando una jornada de oficina puede alargarse en un afterwork improvisado o un día de playa terminar en una cena y copas frente al mar. Y es en esos momentos, cuando llevar en el bolso una sombra fluida o en barra se convierte en el mejor salvavidas. Un recurso —o incluso un atajo— para transformar la mirada en cuestión de minutos y, muchas veces, sin necesidad de brochas.
Ya lo comprobamos recientemente con el flechazo de la temporada: la nueva colección de sombras Creamy metalizadas de Mercadona, que, como ya contamos, «elevan el look en cuestión de segundos». Y es que este tipo de fórmulas tiene ventajas claras frente a las sombras en polvo tradicionales: son más limpias —evitan residuos y la caída de pigmento sobre las mejillas—, suelen ofrecer una duración más prolongada y resultan extremadamente versátiles. Además, con su textura cremosa, se trabaja el producto con rapidez, ya sea para un acabado natural de diario o para intensificar el maquillaje en tiempo récord.
Por qué triunfan las sombras líquidas según una maquilladora profesional
Para la maquilladora profesional Mar Esquinas, una de las grandes ventajas de esta clase de sombras está precisamente en su practicidad: «es un formato pequeño, práctico, que puedes llevar en el bolso o en el neceser y no ocupa mucho espacio». La experta destaca también que, con apenas dos o tres tonos básicos, se pueden crear distintos acabados y looks, convirtiéndose en un básico funcional para el día a día. Además, «suelen ser más económicas que una paleta completa y muchas veces no necesitamos muchísimos más tonos», señala.
El formato también juega a su favor. Según explica la maquilladora oficial de Saigu, el aplicador tipo gloss facilita mucho el control del producto, ya que «permite sacar una cantidad ajustada a lo que quieres usar», algo clave cuando se trabaja con texturas líquidas, que tienden a secarse rápido y requieren cierta precisión. En cuanto a la aplicación, su consejo es claro: menos es más. «Es importante no poner muchas capas. Yo máximo recomiendo dos y siempre a toquecitos».
Aquí, el término de ir «a toquecitos y poco a poco es bastante fundamental», explica Esquinas, sobre todo para que no nos quede con ese antiestético efecto parche y «no levantar el producto». La técnica, insiste, pasa por depositar producto en el párpado móvil y difuminar con el dedo, una herramienta que, según ella, ofrece mayor control que la brocha. «A mí me gusta más trabajarlo con dedo que con brocha, porque controlas más el secado y también la cantidad de pigmento. La brocha siempre se va a llevar un poquito más de color, porque lo absorbe», cuenta a VIBE.
5 sombras de ojos líquidas y en barra para un makeup fugaz

Sombra de ojos Long Lasting Deliplus Multi-Stick 09 de Deliplus (a la venta en Mercadona). Su color azul vibrante es uno de los tonos tendencia de la temporada, sobre todo ese revival de los 2000 y la nostalgia de los beauty looks de Emily Blunt en El diablo viste de Prada (2006). Y su formato en barra es ideal para un maquillaje veraniego, desenfadados y lleno de color. Su textura cremosa permite aplicar el pigmento con precisión, para después poder difuminarlo cómodamente con los dedos.

The 24h Color Liquid Eye Shadow de 3INA. Un tono butter yellow intenso en una sola pasada, se difumina sin esfuerzo con los dedos o con una brocha, dejando un acabado a prueba de pliegues y de transferencias que dura todo el día.

No Makeup Eyeshadow Shade 4 de Perricone MD, una sombra de ojos que proporciona un aspecto natural y uniforme en los párpados. Su fórmula líquida e hidratante se puede usar como base antes del maquillaje o sola para lograr párpados suaves y luminosos.

Le Shadow Stick de L’Oréal Paris en el tono Magnetic Bronze (230) fue el utilizado en el beauty look de Kendall Jenner para la Met Gala, creado por su maquilladora de cabecera, Mary Phillips. Con su formato práctico y fácil de usar, transforma tu mirada con un solo gesto: úsalo como sombra de ojos o crea un efecto ahumado en el color que más te guste.

Sombra líquida One Touch de Saigu, nuestra favorita es el tono rosado Muse porque aporta un acabado elegante y sutil sin esfuerzo, ideal para llevártelo en el bolso allá donde vayas. Gracias a su textura ligera fácil de difuminar consigue un color uniforme que realza la mirada.
Si algo demuestra el auge de estos formatos es que la belleza, cada vez más, apuesta por fórmulas que se adaptan a nuestro ritmo y no al revés. Porque conseguir una mirada impactante ya no exige técnica profesional ni demasiado tiempo: basta con el producto adecuado y un par de minutos frente al espejo. Y tú, ¿ya te has animado a usar las sombras líquidas?


