Ante la avalancha de productos cosméticos que prometen milagros, es fácil sentirse perdido. ¿Qué moléculas son realmente capaces de transformar visiblemente la textura de la piel, alisar las arrugas y devolverle la firmeza al rostro? A continuación, te despejamos todas las dudas. Además, te dejamos por aquí un artículo en el que te contamos cómo combinar diferentes activos.
El primer activo antiedad es la protección solar
No es un activo, pero es la base de cualquier rutina antiedad. Lo más eficaz que existe. El protector solar sigue siendo el producto que más sentido tiene si el objetivo es prevenir manchas, pérdida de elasticidad, arrugas prematuras y tono apagado, además de otros problemas cutáneos más graves y serios, como el melanoma.
La razón es que la radiación solar acelera el envejecimiento cutáneo y, sin fotoprotección diaria, cualquier tratamiento posterior no sirve de nada. Por eso, antes de hablar de retinol, vitamina C o péptidos, conviene empezar por aquí. «Usar protector solar cada mañana, incluso cuando no vamos a la playa, es el gesto que protege la inversión que hacemos en el resto de cosméticos». Y sí, también en invierno o en días nublados.

Ultra Light Sun Fluid SPF50 de Kueshi. Fluido solar ultraligero, con factor de protección 50 para una protección solar óptima. De textura super ligera y de fácil absorción.
Retinol y retinoides: los grandes protagonistas de la regeneración nocturna
Si hay una familia de activos que suele aparecer en todas las conversaciones sobre envejecimiento cutáneo, es la de los derivados de la vitamina A. Hablamos de los retinoides, ingredientes especialmente interesantes cuando se busca mejorar la apariencia de las arrugas, la textura irregular, los poros visibles y la firmeza.
Normalmente se recomienda su aplicación por la noche, ya que pueden ser fotosensibilizantes. Suelen requerir una introducción progresiva y una rutina bien acompañada de hidratación y protección solar al día siguiente. La clave está en comenzar aplicándolo poco a poco, en noches alternas e ir aumentando su uso conforme la piel lo vaya tolerando y se vaya retinizando la piel. También requiere constancia para ver resultados.

Cica Reti-A Cream 0.05 de VT . Una crema de noche con Hydroxypinacolone Retinoate, una forma estabilizada de retinoide, pensada para mejorar el aspecto de poros, líneas finas, textura irregular y falta de elasticidad.
Antioxidantes: vitamina C y niacinamida para una piel más luminosa
Los antioxidantes son otro de los pilares de una rutina antiedad eficaz. Su función es ayudar a la piel frente al estrés oxidativo, ese daño silencioso que favorece el tono apagado, las manchas y la pérdida de luminosidad. Entre los más conocidos está la vitamina C, especialmente interesante por la mañana, antes del protector solar. La niacinamida, por su parte, se ha ganado su sitio por ser uno de esos activos todoterreno que encajan en muchas rutinas, ya que ayuda a mejorar el aspecto del tono, favorece la función barrera y suele ser bien tolerada incluso por pieles que no toleran fórmulas demasiado agresivas.

Hyalu-Cica Jelly-Fit Ampoule Pad de Madagascar Centella. Estos discos impregnados combinan varios tipos de ácido hialurónico, centella asiática, niacinamida y gluconolactona, PHA de exfoliación suave.
Péptidos, factores de crecimiento y defensinas: los activos de apoyo que suman
No todos los activos antiedad trabajan igual. Mientras los retinoides suelen ocupar el papel principal, los péptidos, los factores de crecimiento o las defensinas funcionan como aliados muy interesantes para acompañar la rutina. Los péptidos actúan como pequeños mensajeros cosméticos, ya que ayudan a reforzar el aspecto de una piel más elástica y sana. Las defensinas, menos populares para el gran público, empiezan a sonar cada vez más en dermocosmética por su relación con los procesos de renovación cutánea. Y los factores de crecimiento se utilizan en fórmulas enfocadas a mejorar el aspecto de la piel madura, cansada o con signos visibles de pérdida de firmeza.

360º Shot PDRN lifting Eye cream de Centellian24. Un contorno de ojos y labios enfocado en firmeza, elasticidad y líneas de expresión. Combina PDRN, péptidos, colágeno y un sistema de triple retinol, por lo que tiene sentido dentro de una rutina antiedad específica para zonas delicadas.
Ácido hialurónico, panthenol y ceramidas: hidratación y barrera cutánea
Una rutina antiedad no solo necesita activos transformadores; también necesita hidratación y refuerzo para que la barrera cutánea no se comprometa y debilite. Ahí entran ingredientes como el ácido hialurónico, el panthenol y las ceramidas. El ácido hialurónico ayuda a mantener la hidratación y mejora ese aspecto de piel más jugosa. El panthenol calma y aporta confort. Y las ceramidas son esenciales para reforzar la barrera cutánea, especialmente cuando la piel está más seca, sensibilizada o utiliza activos potentes como retinoides.

Hyaluron Activ B3 de Avène. Crema regeneradora celular contiene una concentración de ácido hialurónico y niacinamida que estimula las células y prolonga su vida.


