Cada vez es más habitual leer sobre los pesos moleculares de determinados ingredientes en la cosmética que se han convertido en virales. Y es muy normal que la mayoría de beauty lovers no tenga nada claro cómo condiciona este factor el efecto y los resultados de determinados productos sobre la piel. A continuación vamos a repasar algunos detalles respecto a los pesos moleculares de algunos componentes que son ya muy populares en el actual panorama de la formulación cosmetológica.
¿Qué son exactamente los pesos moleculares?
En primer lugar, hay que explicar que el peso molecular es el volumen de la molécula del ingrediente. Cuando la molécula es pequeña (bajo peso molecular) puede atravesar más capas de la epidermis. Cuando la molécula es grande (alto peso molecular) actúa solo en la superficie. Dependiendo de ello, los activos pueden penetrar mucho o poco en la piel y resultar más o menos eficaces, ya que pueden quedarse solo en la superficie protegiendo y calmando la dermis (una propiedad que parece menor per, sin duda, también tiene su importancia).

El bajo peso molecular es recomendable para productos que busquen una hidratación profunda o una estimulación celular. Sin embargo, en su caso aumentan los riesgos de irritación cuando se trata de ingredientes que son muy potentes. En este sentido hay que tener mucho cuidado con los pesos moleculares porque su aplicación desacertada puede desencadenar trastornos cutáneos indeseados. Con consecuencias complicadas de revertir a corto plazo. Por todo ello… se trata de un concepto esencial para entender por qué un mismo ingrediente puede comportarse de manera distinta según su tamaño.
Ácidos exfoliantes, ¿de alto, medio o bajo peso molecular?
Los ácidos exfoliantes (o AHAs) son un buen ejemplo de lo comentado anteriormente. El uso de opciones con peso molecular bajo como el ácido glicólico o el ácido salicílico proporciona resultados más inmediatos, pero también conllevan un mayor riesgo de irritación, enrojecimiento y sequedad. Son ideales para pieles normales, mixtas y grasas, pero, atención, no son recomendables para pieles sensibles. También pueden ayudar a aliviar los brotes de acné porque limpian los poros cuando descaman la piel y crean una barrera cutánea que retiene la humedad.

Los activos exfoliantes con un peso molecular alto como el ácido mandélico, el ácido azelaico y el ácido fítico llevan a cabo una penetración en la dermis más lenta y superficial. Por ello, su exfoliación resulta más suave y produce una menor irritación. Además, es capaz de reforzar la barrera cutánea. Este tipo de ácido es idóneo para pieles sensibles, maduras y también para pieles acneicas, con rosácea y con hiperpigmentación (por su capacidad para inhibir la tirosinasa, una enzima clave en la producción de melanina).
Por último, hay una tercera opción con un peso molecular medio y tiene el ácido láctico como gran protagonista. ¿Su punto fuerte? Hidrata mientras exfolia porque es un humectante. Por eso es ideal para llevar a cabo una microexfoliación suave con hidratación incluida. Y, lógicamente, su moderada capacidad de peeling es perfecta para pieles apagadas, con signos de sequedad o con textura irregular. Su eficacia también radica en favorecer la renovación cutánea y potenciar la luminosidad.
La combinación de pesos para el ácido hialurónico
El ácido hialurónico es, probablemente, el ejemplo más claro sobre cómo los pesos moleculares cambian el efecto de los cosméticos. Este ingrediente hidratante con propiedades superrellenadoras que retiene hasta 1000 veces su peso en agua tiene una gran variedad de tamaños… y usar diferentes tipos en la misma fórmula tiene sus beneficios. Para aprovecharlo al máximo, es importante que el ingrediente esté presente en todas las capas de la piel, no solo en las más profundas con un peso molecular pequeño.

Por eso, una mezcla de diferentes pesos de ácido hialurónico en los productos para el cuidado de la piel es la mejor opción. Esto permite que este activo actúe en todo el tejido cutáneo. En su caso, con la combinación de pesos moleculares se consiguen mejores resultados desde el punto de vista dérmico. De la misma manera que una mezcla de antioxidantes puede neutralizar más radicales libres que un solo antioxidante, una combinación de pesos moleculares de ácido hialurónico puede estimular más vías para la curación y la reparación de la piel.
Niacinamida: mucha precaución con su porcentaje
El caso de la niacinamida respecto a sus pesos moleculares es realmente curioso. Esta variante de la vitamina B3 es muy utilizada como antioxidante en todo tipo de productos de cosmética. Sin embargo, la diferencia en el tanto por ciento de su presencia en formulaciones es crucial para conseguir unos resultados óptimos a nivel dérmico teniendo en cuenta el tipo de piel y los posibles trastornos cutáneos que se sufran.
Para corregir el tono general de la piel, una concentración de niacinamida entre el 4 % y el 5 % suele ser eficaz y bien tolerada por la mayoría de las personas. Para quienes buscan abordar una hiperpigmentación más pronunciada, una concentración mayor del 10 % puede ser beneficiosa, aunque es importante vigilar la piel para detectar cualquier signo de irritación. Porque pieles sensibles o con tendencia a la rosácea pueden verse afectadas por su efecto si los pesos moleculares de la niacinamida son altos o muy altos.

Esto ocurre frecuentemente en tratamientos específicos o sérums iluminadores, donde además se suele combinar con otros ingredientes activos. Su presencia se superpotencia para obtener resultados más rápidos, pero… por ello pueden surgir síntomas que revelen una sensibilidad especial frente a la niacinamida. Éstos son los más habituales:
- Enrojecimiento o rubor, a menudo concentrado alrededor de las mejillas y la nariz.
- Sensación de ardor o escozor inmediatamente o poco después de la aplicación.
- Picazón o tirantez en todo el rostro pocas horas después de la aplicación.
- Empeoramiento de la rosácea, con protuberancias y vasos sanguíneos visibles.
5 productos con pesos moleculares adecuados
A continuación, desde VIBE te recomendamos algunos productos que incluyen estos ingredientes top de la cosmética actual. Y cómo no, te informamos de sus pesos moleculares en la composición. Para que tomes buena nota y encuentres el que más encaje con tu tipo de piel.

La crema facial Anti-manchas de Deliplus (a la venta en Mercadona) aporta uniformidad al tono de la piel y aclara las manchas de rostro, cuello y escote. En su composición incluye ácido fítico de peso molecular alto con efecto despigmentante y capaz de prevenir la aparición de manchas en la piel. También contiene niacinamina en un porcentaje muy bajo para rejuvenecer el cutis. Al igual que ácido glicólico para conseguir un efecto peeling muy suave que renueve la dermis durante la noche.

El tratamiento Spot Lover de Beauté Mediterranea es anti-espinillas gracias a su ácido salicílico. Este es de origen natural y está encapsulado para mejorar su liberación, aumentar la penetración y la tolerancia en la piel. En un cómodo formato roll-on, su efecto antibacteriano seca, ayuda a calmar y reduce la aparición del acné. Además, incluye Terpinen-4-ol (un ingrediente presente en el aceite de árbol de té), limón y un extracto seborregulador de bayas de mirto rosa.

La crema de noche Matipur Night de D’Lucanni es ideal para pieles con imperfecciones y con tendencia acneica. En su composición oil-free se incluye el ácido azelaico (que reduce la hinchazón y el enrojecimiento) y la centella asiática (que ayuda a cicatrizar) como principales ingredientes. Además, previene la inflamación y disminuye el tamaño de los poros. Y tiene una acción matificante que consigue aportar luminosidad evitando los indeseados brillos en el rostro.

La crema facial Aqua Bomb Brightening Vitamina C de Belif combina, por un lado, un complejo de 4 tipos de ácido hialurónico. Y ello contribuye a retener la hidratación en la piel y mantenerla flexible. Por otra parte, las vitaminas C y E con propiedades antioxidantes e iluminadoras le devuelven la vida al cutis, mientras favorecen la reducción de las manchas de la piel. Finalmente, se suma la acción de la salicornia, una planta hidratante que potencia la síntesis de ácido hialurónico.

El cremiserum Collagen Retinal+ de Medichy Model combina la potencia del retinaldehído, la suavidad del bakuchiol, el poder antioxidante de la vitamina C y la acción calmante y fortalecedora de la niacinamida. Es recomendable para personas con piel sensible, inflamada o envejecida. Porque ayuda a elevar la función barrera de la piel y tiene una tolerancia elevada. También mejora imperfecciones, manchas, arrugas o cicatrices, y está indicado para pieles que sufren de acné.


