A la hora de luchar contra la indeseada celulitis hay un tratamiento que, últimamente, acapara la atención de las beauty lovers. ¿Su nombre? Iontoforesis. Suena complicado pero, en realidad, no lo es. Se trata de una técnica sencilla e innovadora muy utilizada en el ámbito de la belleza y la salud. Consiste en el uso de microcorrientes eléctricas suaves para administrar tratamientos esenciales en las capas profundas de la piel.
La iontoforesis es especialmente popular en spas y salones de belleza para potenciar la eficacia de los tratamientos faciales antiedad. ¿Cómo? Usándola para nutrir la piel con vitaminas, antioxidantes y otros compuestos beneficiosos. ¿El resultado? Una textura de la piel mejorada, una reducción de los signos de envejecimiento y una mayor salud cutánea en general. Sin embargo, también es un método con respaldo científico que triunfa en el ámbito de la belleza corporal porque… puede mejorar la celulitis y la flacidez cutánea (¡Ah! Y también es eficaz contra la sudoración excesiva).
¿Cómo funciona la iontoforesis?
La iontoforesis se basa en el principio de la terapia galvánica. Los dispositivos galvánicos utilizan microcorrientes eléctricas para generar dos reacciones importantes en estética: química (desincrustación) e iónica (iontoforesis). Al convertir la corriente oscilante de un enchufe en corriente continua, estos dispositivos permiten que los electrones fluyan continuamente en la misma dirección. Esto produce una respuesta de relajación que actúa sobre terminaciones nerviosas específicas de la epidermis, convirtiéndolos en una herramienta muy eficaz para el cuidado de la piel.

Así pues, utilizando células voltaicas alternas de cobre y zinc para generar un campo electromagnético se crea un canal iónico con una doble acción sobre la piel:
- Una acción electromagnética para mejor absorción: que permite una absorción más eficiente de los activos que migran a través de la piel. Este proceso asegura la penetración de las sustancias activas en las capas dérmicas, maximizando su efectividad.
- Una acción electro-iónica y masaje celular: la acción electro-iónica crea un masaje celular que favorece el intercambio de oxígeno entre las células, revitalizando el tejido conectivo. Este estímulo incrementa la producción de colágeno, mejorando la elasticidad y la salud de la piel. Además, ayuda a disminuir el dolor crónico y agudo de manera segura y confortable.
La cara más científica del tratamiento
Recapitulando. La corriente galvánica es una corriente eléctrica constante de bajo voltaje que se puede utilizar en el cuerpo para facilitar la penetración de soluciones tópicas beneficiosas en la piel. Es especialmente útil para tratamientos anticelulíticos, ya que ayuda a que determinados geles penetren en la piel y estimulen el drenaje linfático. En este tipo de sesiones la paciente forma un circuito sosteniendo en la mano un electrodo recubierto, que está conectado a la máquina. A continuación, el aplicador o los parches, que también están conectados a la máquina, se frotan o colocan sobre el cuerpo para formar un circuito por donde fluyen las microcorrientes.

Como ya hemos comentado, la penetración de los productos en la piel se realiza mediante iontoforesis (los polos iguales se repelen y los opuestos se atraen). Los iones son impulsados a actuar a través de una microcorriente eléctrica. Cuando la polaridad del aplicador o los parches de la máquina coincide con la del producto, no se atraen entre sí. De esta manera, los iones de la crema son atraídos por el electrodo en la mano, atravesando así la piel.
La cara más cosmetológica del tratamiento
¿Qué agentes activos cosméticos son los que se utilizan en el caso de utilizar la iontoforesis para mejorar la celulitis? Principalmente los niosomas que contienen cafeína, un componente anticelulítico que estimula la lipólisis y reduce la lipogénesis. Según la web experta en estudios científicos Wiley, en 2018 se desarrolló por primera vez una fórmula de gel niosomal de cafeína tópica para el tratamiento de la celulitis. Los resultados mostraron que diferentes fórmulas de este gel causaron una reducción del 51,48 % al 79,3 % en el área de la capa grasa.

Existen numerosas cremas y geles con electrolitos (o iones) disponibles, por ello siempre es importante verificar la polaridad adecuada. Lograr la máxima penetración de los ingredientes activos que promueven el colágeno y la elastina favorecerá el proceso regenerativo natural de la piel y proporcionará mayor firmeza y elasticidad a los tejidos y a la piel. Y por último, cabe añadir que si la iontoforesis se combina con la peloterapia (el tratamiento terapéutico y estético que utiliza barros, fangos o arcillas maduras) se consiguen mejores resultados.
Antes de terminar, la pregunta de rigor. ¿Existen contraindicaciones al usar este tratamiento contra la celulitis? Lo primero y más importante es acudir a un centro de belleza cualificado para aplicarlo. Porque de lo contrario se podrían producir lesiones en la piel, como por ejemplo las temidas abrasiones. Por otra parte, la iontoforesis no es recomendable para mujeres embarazadas, con implantes, con marcapasos o para aquellas personas que sufran de epilepsia, afecciones cardíacas, migraña, presión arterial alta o baja o nerviosismo crónico.


