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‘El diablo viste de Prada 2’: así son las claves beauty de la película más fashion del año

Por fin ha llegado el momento. Se ha estrenado la segunda parte de El diablo viste de Prada y la expectación es máxima respecto a los beauty looks que lucirán las protagonistas en el film. Sobre todo teniendo en cuenta el interminable tour de premieres que las protagonistas han realizado para promocionar esta secuela tan esperada por el público. ¿Un tour en el que se han llegado a confundir ficción y realidad? Ahí lo dejo.

Pocas películas sobre el ámbito de la moda han trascendido tanto como El diablo viste de Prada. Su capacidad de deslumbrar a través de la ropa se ha comparado, por lógica, con los mejores momentos de la serie Sexo en Nueva York. Y el uso del maquillaje y los peinados para definir la personalidad de cada una de las protagonistas ha pasado a la posteridad cinematográfica. Sobre todo en el caso de Miranda Priestly, la directora de la revista Runway interpretada magistralmente por Meryl Streep. Y cómo no, también de Andy Sachs, es decir, Anne Hathaway en el papel de una nueva asistente que florece estéticamente en la película de un modo fascinante e inspirador.

¿Quién crea los beauty looks de El diablo viste de Prada?

Detrás de la caracterización beauty de ambas estuvo Nicki Ledermann, la makeup designer que ahora se ha propuesto elevar el nivel visual de la película más fashion del año. Pues bien. Al adentrarse en esta ardua tarea Nicki no ha se dejado llevar por el afán de reinventar por el mero hecho de hacerlo y ha preferido apostar por un cambio cuidadoso, casi respetuoso. El resultado final es una obra sólida y, lo más importante, fiel a las mujeres en las que se han convertido estos personajes, y quizás, en cierta medida, a quienes han crecido junto a ellas.

El personaje de Anne Hathaway en El diablo viste de Prada 2 apuesta por los looks con maquillaje y peinado naturales.
20th Century Studios

Lo fundamental era la esencia de los personajes, especialmente su relación con la apariencia. Teniendo en cuenta esto, el maquillaje es, ante todo, identidad, no adorno. La cuestión no era cómo actualizar la imagen, sino qué dice cada rostro sobre quiénes son ahora. Según ha declarado Nicki Ledermann en la revista ELLE: «Miranda era intocable. Su sello distintivo es su poder. No sigue las tendencias, ni lo ha hecho nunca. Esa constancia la define. Con Andy y Emily, hubo más flexibilidad, pero su esencia se mantuvo. Andy es fluida y adaptable, lo que la convierte en la más interesante para desarrollar. Su estilo es actual, pero nunca parece un disfraz. Emily es audaz y expresiva, así que potenciamos ese rasgo sin suavizarlo».

Las claves de belleza en esta esperadísima secuela

Así pues, el desafío de El diablo viste de Prada 2 respecto a sus beauty looks era hacer realidad una modernización que consistía en reflejar quiénes son hoy sus protagonistas, no en borrar lo que hubo antes. La primera película trataba sobre la aspiración. La secuela trata sobre la autoridad ganada. Estas mujeres ya saben quiénes son (aunque Miranda lo supo siempre, claro). Su actual seguridad moldea cada decisión. Y su belleza transmite claridad y control. Y calidad en lo que respecta a los resultados, claro.

20th Century Studios

Sin embargo, ¿cómo ha cambiado la creación de una «belleza poderosa» desde 2006 hasta ahora y cómo se refleja eso en la pantalla? La respuesta es sencilla. Antes se centraba en la perfección y la precisión. Ahora, conlleva una rutina de belleza que comienza con la limpieza, prosigue con la hidratación y culmina con un maquillaje que sea idóneo para cada ocasión. Eso sí, Nicki Ledermann ha evitado lo que ella denomina «maquillaje de Instagram»: el contorno marcado, los labios recargados y las cejas excesivamente definidas. Según su opinión porque provocaría que la película se viera anticuada rápidamente.

En cambio, se ha optado por una piel que luzca natural y luminosa. Por unos ojos con personalidad y unos labios más suaves. Con el objetivo de priorizar la elección personal sobre esas tendencias de belleza que se hacen virales en las redes y luego… desaparecen. Y para ello, como ha comentado en ELLE, Nicki Ledermann ha utilizado la firma ILIA para la base de maquillaje y la máscara de pestañas. Las sombras líquidas y los labiales son de Lisa Eldridge, especialmente los de la línea Painterly Luxuriously Lucent Lip Colour. Las sombras de ojos de Dior y los polvos de Charlotte Tilbury se usaron en todo momento. Y las firmas 111Skin y True Botanicals mantuvieron la piel de las protagonistas en óptimas condiciones.

20th Century Studios

¿Un último consejo beauty que El diablo viste de Prada 2 transmite a través de los looks de Miranda, Andy y Emily? Según su makeup designer... menos es más. ¿Cómo? Permitiendo que tan solo un rasgo sea el protagonista. A menudo, una piel limpia con un único elemento que destaque dice más que intentar abarcarlo todo a la vez. ¡Ah! Y hay que pederle el miedo al color. Es una de las maneras más sencillas de expresar la individualidad: «Empieza poco a poco, gana confianza y hazlo tuyo. La belleza debe sentirse como una expresión, no como una corrección».

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