Hay productos de belleza que aparecen, desaparecen y vuelven cada cierto tiempo con una fuerza inesperada. El aceite de ricino es uno de ellos. Lo usaban nuestras madres, lo recomendaban las abuelas para el pelo y ahora desde hace un tiempo ha regresado convertido en uno de los pasos más buscados para cuidar las pestañas. Basta con entrar en TikTok o Instagram para encontrar rutinas nocturnas en las que una gota de este aceite promete una mirada más intensa en pocas semanas.
Pero, como siempre os decimos, no hay ningún producto que haga milagros y conviene mirar todo con lupa. ¿El aceite de ricino hace crecer las pestañas? No exactamente. Al menos, no en el sentido estricto de estimular el folículo y provocar el nacimiento de pestañas nuevas. Lo que sí puede hacer es mejorar el aspecto de las pestañas que ya tenemos, ayudando a que se vean más brillantes, flexibles y menos quebradizas. Y eso, en una zona tan delicada y sometida al rímel, el desmaquillado, los rizadores o las extensiones, ya es bastante.
Por qué los expertos recomiendan el aceite de ricino para las pestañas
La razón por la que muchos expertos lo contemplan dentro de una rutina de cuidado de pestañas tiene que ver con su composición. El aceite de ricino es rico en ácidos grasos, especialmente ácido ricinoleico, y tiene una textura densa que actúa como una especie de película acondicionadora. No hacer crecer pestañas nuevas, pero puede ayudar a proteger la fibra, suavizarla y reducir la sensación de sequedad.
Así que no, no es un crecepestañas, sino un tratamiento nutritivo. Igual que una mascarilla no hace que el pelo crezca más rápido de un día para otro, pero sí puede evitar que se rompa y que las puntas parezcan más sanas, el aceite de ricino puede contribuir a que las pestañas luzcan mejor porque las mantiene más acondicionadas.
Por eso muchas personas notan que, con el uso constante, la mirada parece más marcada. No porque de repente hayan nacido el doble de pestañas, sino porque las que ya estaban ahí se ven más brillantes, algo más gruesas visualmente y menos apagadas.
Beneficios del aceite de ricino en las pestañas
El principal beneficio del aceite de ricino en las pestañas es la hidratación. Su textura untuosa ayuda a envolver la fibra y a darle un aspecto más flexible, algo especialmente interesante si usas máscara de pestañas a diario o si te desmaquillas con cierta intensidad. Cuando una pestaña está seca, se parte con más facilidad; cuando está cuidada, resiste mejor.

También puede aportar brillo, que es uno de los motivos por los que muchas personas sienten que sus pestañas han mejorado, aunque la longitud real no haya cambiado tanto. Ese acabado ligeramente satinado crea un efecto de pestaña más sana y oscura, parecido al que se consigue con algunos sérums acondicionadores.
Otro punto a favor es que puede ser una opción económica y sencilla para quienes no quieren utilizar fórmulas con prostaglandinas o activos más potentes. Eso sí, conviene tener claro que no juega en la misma liga que los tratamientos médicos indicados para la hipotricosis de pestañas. El aceite de ricino pertenece al terreno del cuidado cosmético; los tratamientos que estimulan el crecimiento real deben ser pautados y supervisados por profesionales.
Cómo aplicar aceite de ricino en las pestañas sin liarla
La aplicación es tan importante como el producto. La zona del contorno de ojos es delicada y no vale eso de empapar las pestañas como si estuviéramos aplicando una mascarilla capilar. Menos es más. Muchísimo más.
- Lo ideal es aplicarlo por la noche, con el rostro limpio y las pestañas completamente desmaquilladas. Puedes utilizar un cepillo de máscara limpio, un gupillon desechable o un bastoncillo, siempre con una cantidad mínima. La idea es peinar las pestañas desde la mitad hacia las puntas, evitando tocar la línea de agua y procurando que el producto no entre en el ojo.
- No hace falta aplicarlo en exceso ni repetir varias capas. De hecho, usar demasiado aceite puede resultar incómodo, dejar visión borrosa si migra hacia el ojo o favorecer irritaciones. Una película muy fina es suficiente para acondicionar la pestaña.
- La constancia también cuenta. No esperes un efecto dramático en tres días. Si te funciona bien y no te irrita, puedes incorporarlo varias noches a la semana y observar cómo responden tus pestañas durante un mes. En belleza, los buenos resultados suelen tener más que ver con la paciencia que con la cantidad de producto.
¿Tiene contraindicaciones?
Sí, aunque sea natural. Y este punto es importante. Natural no significa inocuo, especialmente cuando hablamos de una zona tan sensible como los ojos. El aceite de ricino puede causar irritación, picor, enrojecimiento o reacción alérgica en algunas personas. Por eso es recomendable hacer una prueba previa en una pequeña zona de la piel antes de aplicarlo cerca de los ojos.
También conviene evitarlo si tienes blefaritis activa, conjuntivitis, dermatitis en los párpados, tendencia a orzuelos o los ojos especialmente sensibles. En esos casos, lo más sensato es consultar con un dermatólogo u oftalmólogo antes de incorporar cualquier aceite a la rutina.
Otro detalle importante: elige un aceite de ricino de calidad cosmética, preferiblemente puro, prensado en frío y apto para uso externo. No uses cualquier aceite sin comprobar su procedencia, y mucho menos lo apliques si el envase ha estado abierto durante demasiado tiempo o no está bien conservado.


