Amamos este beauty look de Olivia Palermo, con maquillaje firmado por la Make Up Artist Laurie Baralle y peinado a cargo de la Hair & Make Up Artist Alba Esteban. Lo primero que se percibe es esa sensación de ‘piel perfecta’ que no depende de un exceso de producto, sino de la preparación previa y de una base trabajada como si fuera un velo. La luz no parece aplicada a través de un iluminador, parece salir de la piel. Y ahí está una de las claves que más se repite en las tendencias de maquillaje para este 2026: rostros pulidos, con un acabado suave y un glow muy natural –y precioso, por cierto–.
Este equilibrio entre piel impecable, pero sin efecto máscara, es lo que permite que el resto del maquillaje destaque sin que el conjunto se vuelva pesado. A partir de ahí, el look se construye con un orden muy claro: primero, la piel como lienzo (y no como simple paso previo) y después, la mirada como declaración de intenciones. No es casualidad que la protagonista sea una línea gráfica y brillante, porque el eyeliner vuelve a estar en el centro de todo en 2026, solo que esta vez no se conforma con el negro de siempre.
En el desfile de Elie Saab Haute Couture en la Paris Fashion Week, Olivia Palermo apostó por un delineado alado en verde botella oscuro, con un punto holográfico y glitter, que aporta ese efecto joya que en cámara se ve espectacular y en persona se percibe todavía más impresionante. El toque maestro está en la profundidad: a ras de pestañas, el negro se encarga de intensificar la base para que el verde no quede plano, sino con dimensión, como si la mirada tuviera capas.
La mirada de inspiración gótica: ‘eyeliner’ gráfico con ‘glitter’ y un toque dorado
La mezcla entre el verde oscuro y el dorado funciona especialmente bien porque equilibra el look: el verde lo vuelve enigmático, el dorado lo suaviza y lo lleva al terreno del lujo. Es, literalmente, un maquillaje de ojos joya. Y sí, hay algo de gothic makeup aquí, pero reinterpretado. Es menos ‘pesado’, más elegante, más nocturno. La versión 2026 del maquillaje oscuro no busca endurecer, busca intensificar y profundizar –todavía más– la mirada. En definitiva, busca crear impacto –y vaya si lo consigue–.
Y luego están las pestañas, que son el cierre perfecto para que la mirada tenga ese efecto wow sin robarle protagonismo al delineado. Dos capas de máscara bien trabajadas (volumen y curvatura) y una definición que hace que el ojo se vea más grande, más despierto.
Labios nude con ‘overlining’: volumen, jugosidad y efecto boca mordida
Con una mirada tan potente, los labios tienen que estar en un segundo plano para equilibrar el maquillaje. Olivia Palermo optó por una gama nude que no pasó desapercibida. Aquí Laurie Baralle juega con un recurso clásico que vuelve una y otra vez porque funciona: el overlined lip. El contorno va ligeramente por encima del borde natural, lo justo para que la boca parezca más llena, más voluptuosa, sin que se note el trazo. Y después, el brillo. Puede ser un gloss del mismo tono o una barra de labios cremosa con una capa de gloss. El resultado es una boca jugosa, con ese punto de boca mordida que se ve saludable y muy actual.
Lo bonito del acabado es que no es un nude aburrido. Es un nude con vida, con reflejo, con esa sensación de labios hidratados. Y es justo lo que pide un look así: equilibrio. La boca acompaña sin competir, pero suma sensualidad y frescura.
Rubor con efecto lifting: el secreto para que todo luzca natural y en armonía
Las mejillas van en sintonía con el nude del labio, en un tono suave que se funde con la piel y se coloca con intención lifting. Está subido hacia la sien, difuminado con cariño para que no se vea el corte, y eso hace que el rostro se vea más elevado, más descansado, como si la buena cara viniera de serie. Este placement del blush no es casual: lleva tiempo marcando tendencia porque favorece en prácticamente todos los rostros y, además, se integra muy bien con esa idea de ‘piel sana’ que está dominando el maquillaje en 2026. Y es que aquí la piel parece entrenada. No hay exceso de cobertura, pero sí un trabajo previo (hidratación, preparación, base finísima) que se nota en cómo se refleja la luz. El efecto segunda piel es el verdadero lujo silencioso del beauty look.
El contouring de nariz que ha arrasado en TikTok (y por qué funciona)
Otro de los puntos que más se ha comentado –y no es para menos– es el contouring de la nariz. Es el típico truco que, cuando está bien ejecutado, luce súper natural, solo hace que la nariz parezca más estilizada. La clave está en el contraste suave: un tono más oscuro en los laterales para afinar, un tono más claro a lo largo del tabique para estrechar visualmente, y un punto de iluminador en la punta para levantarla ópticamente. Al difuminarlo, se crea un juego de luces y sombras que cambia la percepción de la forma sin necesidad de filtros (ni quirófano). Y ahí está el motivo de su éxito en redes: es una técnica muy de alfombra roja, pero perfectamente adaptable si tienes una brocha pequeña y un poco paciencia (y destreza).
La coleta baja pulida con nudos: el peinado escultórico que eleva el look
Y entonces llega el peinado de Alba Esteban como broche de oro al maquillaje. La coleta baja pulida, con esos nudos que recuerdan a las trenzas segmentadas de la cola de los caballos, tiene algo hipnótico. Es limpia, tensada, brillante, pero a la vez artística. Minimalista, sí, pero con concepto. Y eso es exactamente lo que pide un maquillaje tan protagonista: un recogido que deje el rostro despejado, que haga de marco, y que refuerce la sensación de alta costura.
Además, este tipo de sleek ponytail tiene un punto práctico que explica por qué funciona tan bien: estiliza el óvalo facial, potencia pómulos y cejas, y deja que la mirada (y el eyeliner) se lleven el protagonismo. En clave tendencia, es el ejemplo perfecto de cómo un peinado aparentemente sencillo puede convertirse en pieza central si se trabaja el detalle.
Los 8 productos para recrear el maquillaje de Olivia Palermo en la Paris Fashion Week

Lápiz de ojos Delineado Infinito de Saigu. Si quieres clavar ese eyeliner verde botella con alma gótica, este lápiz es un buen punto de partida. La clave está en trabajarlo en capas, pegado a la línea de pestañas y difuminando ligeramente antes de marcar el ala.

Hypnotising Pop Shots de Charlotte Tilbury. Ese destello dorado casi transparente del centro del párpado pide una sombra topper como esta: aporta brillo, luminoso. Úsala a toques con el dedo justo en el centro para abrir la mirada.

Stack Elevated Mascara de MAC Cosmetics. Esta máscara funciona muy bien para ese efecto wow: dos capas bien aplicadas (primero de raíz a punta, y después insistiendo en las pestañas exteriores) y tendrás la mirada de Olivia Palermo.

El Perfilador de Labios color canela de Mercadona sigue siendo un éxito de ventas, ideal para hacer el overlined lip; junto con el Brillo de labios Volumizer gloss, también de Deliplus, son el combo perfecto para recrear el efecto boca mordida de Olivia Palermo.

Soft Pinch Liquid Contour de Rare Beauty. Para recrear el contouring de nariz que ha dado tanto que hablar, necesitas un contorno que se difumine fácil y no deje parches. Este es ideal para marcar laterales de forma sutil y luego integrarlo con una brocha pequeña o esponja.

The No-Rules Powder 369 de 3INA. Este tono marrón rosado aporta un efecto buena cara inmediata. Aplícalo en la parte alta del pómulo y difumina hacia arriba para conseguir ese rostro elevado que hace que todo el look se vea más pulido.

Dreamphoria Glow Up Beautifier Highlighting Face Powder de Kiko Milano. Un iluminador en polvo bien aplicado ayuda a replicar esa luz de Olivia. Pruébalo en pómulo alto y un toque mínimo en la punta de la nariz.


