Ha sido y es una de las celebrities más virales y polémicas del siglo XXI. Sin embargo, Lindsay Lohan cumple 40 años viviendo uno de los mejores momentos de su vida a nivel personal y profesional. Atrás, muy atrás queda su etapa dosmilera de auge y caída por determinadas adicciones que, finalmente, logró superar.
Durante la década de 2010 Lindsay participó en diversas películas y proyectos televisivos, aunque con menor continuidad que en sus años de mayor éxito. También vivió durante temporadas en lugares como Londres, Dubái y Mykonos, buscando una vida más alejada del intenso seguimiento de la prensa estadounidense. En 2022 contrajo matrimonio con Bader Shammas y en 2023 nació su primer hijo. La maternidad, por fin, le aportó la tan ansiada estabilidad. Su regreso como actriz a partir de 2024 parece consolidarse, así que, esperemos, en el futuro le permita vivir una nueva etapa de éxito cinematográfico.

Lo cierto es que la historia de Lindsay Lohan suele citarse como un ejemplo de los desafíos que puede implicar alcanzar una fama extraordinaria desde la infancia. En entrevistas recientes, la actriz ha explicado que ahora valora especialmente la privacidad, la familia y un estilo de vida más tranquilo. Y, por ello, ha procurado mantener un perfil público mucho más equilibrado que durante los años en los que estuvo en el centro de la atención mediática con nocivas consecuencias para su salud física y mental.
Como muestra el beauty timeline de abajo que no te puedes perder, su personal estilo también experimentó transformaciones continuas que, como en el caso de Miley Cyrus o Mischa Barton, transmitían la vorágine en la que estaba sumida. Originalmente pelirroja, su característica melena (con extensiones) ha cambiado tantas veces de tonalidad que resulta complicado recordar la versión original de Lindsay Lohan. Y respecto a su modo de maquillarse, siempre fue al compás de las tendencias en el siglo XXI. Del maquillaje fresco y natural que dejaba ver sus pecas cuando era adolescente a los smokey eyes, los labios rosas y la piel bronceada dosmileros.
Finalmente su imagen se ha encaminado adecuadamente (con la inestimable y algo inquietante ayuda del bótox y de los retoques estéticos, obviamente) a través de un estilo más elegante y sofisticado. ¿La clave detrás de esta afortunada transformación? Está en el uso de los siguientes elementos por parte de su makeup artist Ash K. Holm. Toma nota de ellos si necesitas un makeover urgente en tu vida… como le ocurrió a Lindsay Lohan.
- Una piel luminosa con acabado satinado de estilo glass skin.
- Una base de cobertura media y corrector muy bien difuminado.
- Un rubor en tonos melocotón o rosa suave.
- Un contorno sutil e iluminador discreto.
- Unas sombras en tonos neutros (champán, topo, marrón).
- Un delineado muy fino o casi imperceptible.
- Unas pestañas definidas sin exceso de volumen.
- Unas cejas más pobladas y de aspecto natural.
- Unos labios perfilados con tonos nude, rosa empolvado o beige, a menudo con acabado brillante.






















Créditos imágenes galería: GTRES


