A medida que avanzamos en los descubrimientos sobre la piel, su salud y su juventud, aprendemos más sobre cómo funciona y los hábitos adecuados para mimarla. Los científicos han comprendido la importancia de una inmunidad cutánea robusta para garantizar la vitalidad y la juventud de la piel a largo plazo, aunque como ya hemos adelantado no hay estudios concluyentes. Sin embargo, al verse afectada por los efectos intrínsecos (o cronológicos) del envejecimiento, así como por factores extrínsecos (relacionados con nuestras condiciones de vida), sus mecanismos de defensa se vuelven menos eficaces.
Por lo tanto, la inmunidad de la piel parece ser un elemento clave en la lucha contra el envejecimiento cutáneo. Analizamos este tema con la farmacéutica Karla Pires.
¿Qué es la inmunidad de la piel?
«La inmunidad se refiere a la capacidad de nuestro cuerpo para protegerse contra ciertas infecciones y enfermedades al defenderse de patógenos como virus y bacterias. Pero más allá de la inmunidad general, se ha observado que, aunque no hay estudios que lo avalen, que algunos órganos tienen su propio sistema inmunitario, vinculado a una microbiota específica. Este es el caso de los entornos intestinal, vaginal, oral y cutáneo», cuenta la farmacéutica.
Al conectar el entorno externo con el cuerpo, la piel es el órgano más grande. Su equilibrio depende tanto de la película hidrolipídica que la recubre como del eje intestino-piel. «En primer lugar hay que destacar que todavía no hay estudios que lo avalen. Se cree que hay una conexión, pero todavía es un campo emergente. Se cree que una microbiota intestinal sana modula la inflamación y fortalece el sistema inmunitario. La piel también es el órgano más expuesto, soportando el mayor impacto de las agresiones. La inmunidad cutánea es una red compleja de células inmunitarias residentes y barreras físicas, químicas y microbiológicas», añade Karla Pires.
Gracias a su extraordinario sistema inmunitario, llamado SALT, «la misión de la piel es defenderse y repararse lo más rápido posible en caso de ataque, protegiendo así a todo el cuerpo. Y si, en el proceso, la piel permanece radiante, suave y tonificada», añade.

¿Cuáles son las causas del deterioro del sistema inmunitario cutáneo?
Las agresiones contra la piel pueden tener diversos orígenes. «Existe el envejecimiento natural, lamentablemente inmutable, y luego causas funcionales vinculadas a nuestro entorno inmediato, como la contaminación, los rayos UV y su efecto oxidativo, pero también las variaciones de temperatura, la falta de sueño, el estrés crónico y una dieta rica en azúcares industriales y grasas trans (que potencialmente genera deficiencias nutricionales)», argumenta la responsable de calidad de Planet skin.
«La inflamación crónica agota las células madre de la piel (que producen nuevas células. Cuando el sistema inmunitario de la piel flaquea, esta se encuentra en un estado de defensa y prioriza la protección sobre la regeneración», cuenta la farmacéutica. Los mecanismos de regeneración se ralentizan: la epidermis se vuelve más reactiva, la renovación cutánea se ralentiza, dejando la tez apagada y desigual, y la falta de colágeno y elastina compromete la elasticidad de la piel, favoreciendo la aparición de arrugas. Finalmente, la cicatrización se dificulta.
¿Cómo fortalecer la inmunidad de la piel?
«Se recomienda un enfoque holístico. Este incluye un sueño reparador y controlar, en la medida de lo posible, el estrés. Una dieta rica en cítricos (vitamina C), pescado azul (vitamina D y omega-3), frutos secos y semillas (zinc, vitamina E) y verduras de hoja verde fortalecerá la capacidad de defensa de la piel, al igual que la suplementación con probióticos y prebióticos», recomienda la farmacéutica.
En cuanto al cuidado de la piel, «hay que proteger (y fortalecer) la barrera cutánea al máximo con una limpieza suave para eliminar las impurezas sin alterar el microbioma, y elegir productos adecuados para cada tipo de piel. Ciertos activos son especialmente eficaces para fortalecer la inmunidad de la piel, como los lípidos estructurales (ceramidas, ácidos grasos) y la niacinamida, que previene la inmunosupresión inducida por los rayos UV. Los antioxidantes como la vitamina C también contribuyen a la protección y reparación de la piel. Y, por supuesto, la centella asiática, el extracto de Artemisia o Madecassoside», desvela la responsable de calidad de Planet Skin.
Protectores solares, aliados de la inmunidad de la piel
La exposición a los rayos UV es el principal factor que amplifica el envejecimiento cutáneo, ya que acelera el fotoenvejecimiento y altera las defensas inmunitarias de la piel. «Los rayos UV dañan las células de Langerhans (células responsables de la inmunidad) y los linfocitos efectores (minirradars que detectan células intrusas o tumorales)», cuenta la farmacéutica. Por lo tanto, es recomendable aplicar protector solar de amplio espectro (protección UVA+UVB), que puede ayudar a prevenir parte de esta inmunosupresión. Esto también aplica en días nublados o al pasar largas horas cerca de una ventana, como en el coche o en una oficina muy iluminada.
3 productos para elevar (y proteger) la inmunidad de la piel

Mascarilla Hydro Cera-Nol Real Deep Mask de Biodance. La mascarilla “plan de rescate” cuando notas la barrera cutánea tocada: es de hidrogel, de un solo uso, y combina un complejo llamado Hydro Cera-Nol con ceramidas multicapa y panthenol para mimar la piel estresada.

Crema facial Hidrata con ácido hialurónico y aloe vera de Deliplus. Esta crema de Mercadona, destacada por la OCU por su buena relación calidad-precio, combina ácido hialurónico, ceramidas y ácidos grasos para hidratar, suavizar y reforzar la barrera cutánea.

Crema-Gel Función Barrera de GH. Es una hidratante ligera pensada para reforzar la barrera cutánea sin resultar pesada. Combina ceramidas y ácidos grasos omega 3, 6 y 9, ayuda a hidratar intensamente y a suavizar la apariencia de arrugas y líneas de expresión. Además, su textura crema-gel se absorbe rápido y deja una sensación muy confortable.


