Hay días en los que el vaquero nos queda perfecto por la mañana y, unas horas después, parece dos tallas más pequeño. La hinchazón abdominal puede aparecer después de comer, al final del día o en determinadas épocas y, aunque solemos relacionarla inmediatamente con haber engordado, no tiene por qué tener nada que ver con un aumento de grasa ni de peso.
Comer demasiado rápido, ingerir grandes cantidades en una sola comida, los gases, el estreñimiento o determinadas alteraciones digestivas pueden provocar distensión abdominal. También influye algo tan cotidiano como picar continuamente entre horas, sin dejar apenas espacio entre una ingesta y la siguiente.
«La primera pregunta debería ser qué está ocurriendo con nuestra digestión. Hay personas que comen con prisa, mastican poco o llegan a las comidas con muchísima hambre y después sienten pesadez. Antes de buscar una solución rápida, conviene revisar esos pequeños hábitos», explica la nutricionista Berta Grutzmann, experta en nutricosmética de Planet Skin.
¿Por qué se nos hincha la tripa?
No hay una única respuesta. «Una comida muy abundante puede ser suficiente, pero también una ingesta elevada de determinados alimentos fermentables, el estreñimiento o una microbiota alterada pueden influir. Y después está el estrés», cuenta la nutricionista. No es casualidad que muchas personas noten que su digestión empeora precisamente durante las semanas más complicadas.

«El aparato digestivo y nuestro estado emocional están mucho más relacionados de lo que pensamos. Cuando comemos acelerados o vivimos en un estado de estrés constante pueden aparecer digestiones más incómodas, cambios en el tránsito intestinal y una mayor sensación de hinchazón. Por eso, comer sentada, hacerlo más despacio y masticar correctamente puede parecer demasiado básico para ser importante, pero puede marcar diferencias. Dormir bien y, en la medida de lo posible, gestionar el estrés también forman parte del cuidado digestivo», añade la experta.
Cómo adaptar la alimentación para cuidar el bienestar digestivo
En lugar de buscar una lista infinita de alimentos prohibidos, interesa observar qué nos sienta bien de manera individual. «Una alimentación equilibrada con verduras, fruta, proteínas de calidad, cereales integrales y grasas saludables constituye una buena base para cuidar el bienestar digestivo”, recomienda Berta Grutzmann. «La fibra desempeña un papel importante en el funcionamiento intestinal, pero, cuando se parte de un consumo bajo, es recomendable aumentar su ingesta de forma gradual. De lo contrario, podemos conseguir justo lo contrario y notar todavía más gases o hinchazón», advierte.
Saciedad y control del apetito: no son lo mismo que comer menos
Sentirse saciada significa terminar una comida satisfecha y no tener la necesidad constante de volver a picar poco después. Los alimentos ricos en fibra pueden ayudar en este sentido, pero también importa que nuestras comidas estén bien estructuradas y sean suficientemente completas.
«Controlar el apetito no debería convertirse en intentar ignorar el hambre. Lo interesante es conseguir comidas que nos satisfagan y diferenciar el hambre de ese picoteo que puede aparecer por aburrimiento, estrés o porque hemos comido de forma insuficiente», explica Berta Grutzmann. «Los complementos alimenticios pueden incorporarse en determinados casos, pero siempre como eso: un complemento de la alimentación, no como un sustituto de una dieta equilibrada», concluye.
¿Qué tomar para el hinchazon abdominal?

Coleology Bowel Movement Jelly de Foodology. Un complemento alimenticio pensado para quienes buscan cuidar su bienestar digestivo dentro de su rutina diaria. Combina fibra dietética, prebióticos y probióticos que contribuyen al tránsito intestinal y apoyan la salud de la microbiota.

Digest On de Superlativa. Contiene ingredientes naturales que ayudan a reducir la hinchazón y un complejo enzimático patentado que descompone mejor grasas, hidratos de carbono y proteínas para facilitar tus digestiones, los gases y el malestar después de las comidas.

Digestya de Belevels. Fórmula multidiana de uso diario para acompañar la salud digestiva y cuidar la mucosa intestinal. Favorece el equilibrio digestivo con ingredientes clínicamente probados, ayudando a reducir la hinchazón, mejorar el confort tras las comidas y favorecer el correcto tránsito intestinal.

Microbiotic Creamer® de Baïa Food. El suplemento en polvo perfecto para tomarlo con el café. Contiene fibra prebiótica, probiótico patentado y extracto de melena de león. Es muy viral en redes y es muy recomendado para mejorar la hinchazón abdominal y mejorar el reflujo.

Low-Molecular Collagen Probiotics de BB LAB. Este complemento resulta especialmente interesante porque une bienestar digestivo y cuidado de la piel en una misma fórmula. Combina colágeno marino hidrolizado, probióticos, ácido hialurónico y vitamina C, que contribuye a la formación normal de colágeno para el funcionamiento normal de la piel y apoya la salud de la microbiota.


