Puede sonar algo surrealista, pero… hay perfumes que huelen a vacaciones. Una vez más, la cara más sensorial de la perfumería actual ha hecho acto de presencia para que surja una tendencia viral. Y, cómo no, VIBE ha aprovechado la ocasión para contactar con una experta en la materia y descubrir cómo se crean este tipo de fragancias. Cristina Mourelo, marketing coordinator de la división española que tiene la empresa CPL Aromas en Vilassar de Dalt (Barcelona), ha respondido amablemente nuestras preguntas. ¿El objetivo? Desvelar cómo los perfumes y las vacaciones pueden formar un tándem muy, muy bien avenido.
Cristina, ¿cómo es posible que el aroma de un perfume nos transmita lo que representan las vacaciones?
El perfume tiene la capacidad de activar la memoria emocional. Los olores están directamente conectados con los recuerdos y las emociones. Una fragancia puede transportarnos instantáneamente a un lugar, una experiencia o un momento concreto de nuestra vida. En perfumería, las vacaciones no se interpretan tanto como un destino específico, sino como un estado mental: libertad, evasión, tiempo para uno mismo, descanso, descubrimiento o disfrute.
Dentro del amplio panorama de la perfumería actual, ¿dónde se ubica esta tendencia aromática que invita a escapar de la rutina?
Esta tendencia conecta con el creciente interés por el olfactory wellness. Se trata de una corriente que explora cómo los aromas pueden influir positivamente en nuestro estado de ánimo y ayudarnos a recrear sensaciones de bienestar, optimismo y relajación incluso en el día a día. Son fragancias que han evolucionando más allá de la simple función estética para convertirse en auténticas experiencias sensoriales.

¿Qué propuestas de perfumería destacan este verano a la hora de crear emociones asociadas a una escapada vacacional?
Marcas como Sol de Janeiro han construido parte de su universo olfativo alrededor de la energía y el estilo de vida de las playas brasileñas con colecciones como Destination Drop, formada por ediciones limitadas de fragancias con sugerentes nombres como Cheeky Bikini, Refresco Paraiso y Limonada Gelada. Del mismo modo, propuestas como Island Swim de Phlur han conseguido reinterpretar la sensación de piel cálida, aire salado y días interminables bajo el sol.
¿Qué tipo de ingredientes son los que más conectan con un maravilloso periodo de vacaciones?
Tradicionalmente destacan los cítricos luminosos, las notas marinas, las frutas tropicales como el coco o la guayaba y las flores blancas solares como la flor de tiaré, el monoï o el frangipani. Son ingredientes que evocan destinos exóticos, optimismo y una sensación inmediata de evasión, y que siguen estando muy presentes en lanzamientos recientes como Juicy Guava de Zara, Tropical Fruits & Coconut Water de Dua, Tropical Mango de Stradivarius o Island Breeze de La Casa de los Aromas.
Sin embargo, la naturaleza exótica no siempre tiene que estar presente como inspiración al crear este tipo de perfumes.
Efectivamente, las solar scents o perfumes solares no buscan reproducir literalmente una playa, sino transmitir la sensación de una piel cálida acariciada por el sol a través de acordes salados, minerales y cremosos que aportan luminosidad, confort y sensualidad. En esta línea destacan novedades como Chasing Sunsets de Maison Margiela o Only Sunshine de Snif.

Cambiando de entorno, existe otro tipo de naturaleza que no está vinculada con las playas y también sirve de leitmotiv para estas fragancias.
Hay ingredientes verdes y naturales que evocan una escapada regeneradora hacia una naturaleza más frondosa. Algunos de ellos son el té matcha, el té negro, las hojas verdes o el petrichor, conocido popularmente como «aroma a tierra mojada». Conectan con beauty lovers que buscan calma mental, equilibrio emocional y una mayor reconexión con el entorno natural. Y se asocian con el movimiento wellness y la práctica de los baños de bosque o forest bathing. Propuestas como Violet 30 de le Labo o Metal Lavender de Matière Première son buenos ejemplos de ello.
Así pues, ¿es conveniente diferenciar entre mar y montaña respecto a este tipo de fragancias como se hace al elegir el lugar de destino para disfrutar de las vacaciones?
Sí, porque ambos paisajes nos transportan a mundos olfativos muy distintos. Las fragancias inspiradas en el mar suelen construirse alrededor de notas acuáticas, salinas, minerales o solares. Transmiten amplitud, libertad, brisa marina, piel bañada por el sol, arena caliente y una sensación constante de evasión. Sin embargo, las fragancias inspiradas en el campo o la montaña suelen apoyarse en maderas, notas coníferas, resinas, musgos y notas verdes como pino, abeto, ciprés, salvia u hojas húmedas. Son composiciones más introspectivas, que evocan tranquilidad, autenticidad y una estrecha conexión con el entorno natural.

¿Podría encajar en esta «categoría vacacional» la tendencia actual de los perfumes salty o con aroma salado?
Absolutamente. Estos perfumes encajan perfectamente con el concepto de vacaciones porque evocan algunos de los recuerdos más universales del verano. La agradable sensación después de un baño en el mar, la brisa del océano, la sal sobre la piel o un paseo al atardecer junto a la costa. Algunos lanzamientos recientes dentro de esta corriente son Salt de Jil Sander o nuevas interpretaciones unisex de la familia marina impulsadas por Jo Malone como Wood Sage & Sea Salt.
¿Cómo se consigue un aroma salado que se inspire en el mar como lugar favorito para disfrutar de las vacaciones?
Para recrear el mar, los perfumistas suelen combinar acordes ozónicos, notas acuáticas, facetas minerales, algas, driftwood, almizcles y materiales inspirados en el ámbar gris. También se emplean moléculas capaces de reproducir la sensación del aire húmedo, la brisa marina o la sal sobre la piel. Sin embargo, la perfumería actual busca ir más allá de la simple interpretación de estos ingredientes para recrear experiencias cada vez más realistas y emocionales. Desde CPL Aromas contamos con nuestra tecnología AromaSpace®, que permite capturar algunos de los aromas más evocadores de la naturaleza y transformarlos en experiencias olfativas reales sin dañar su fuente original.
Cuesta entender cómo es posible convertir las experiencias vividas durante las vacaciones en perfumes…
Es posible a través de la combinación entre la tecnología Headspace y el conocimiento creativo de nuestros perfumistas. De ahí surge la citada tecnología AromaSpace®, capaz de recrear experiencias olfativas como Seaside. ¿Su objetivo? Capturar la complejidad de la brisa marina, sus matices minerales y esa sensación característica de proximidad al mar que asociamos a muchos momentos de las vacaciones. Otra creación destacable es Forest, vinculada a experiencias en bosques con vegetación húmeda y tierra mojada por la lluvia.
Antes de terminar, ha quedado muy claro que la ciencia y la perfumería con la naturaleza de inspiración forman un trío imbatible.
Sin duda alguna y su trabajo en común responde a una demanda creciente hacia las fragancias que generen experiencias cada vez más inmersivas, auténticas y memorables. En este contexto, los perfumes inspirados en las vacaciones funcionan como pequeños rituales de evasión cotidiana. Una fragancia solar que evoque una playa mediterránea, un acorde salado que recuerde al océano o una composición verde inspirada en un bosque pueden ayudarnos a desconectar mentalmente y generar emociones positivas incluso en mitad de la rutina. De este modo, la perfumería se ha convertido en una herramienta de autocuidado capaz de prolongar esas emociones mucho después de que termine el viaje.


