El sirencore ha saltado de las redes a la perfumería y lo está haciendo con una estética totalmente nueva. No hablamos de perfumes fresquitos y limpios, sino de mezclas acuáticas con un giro oscuro, sensual y casi hipnótico que reinterpretan el imaginario marino desde un lugar mucho más profundo.
Esta tendencia está conquistando a una generación que busca fragancias con storytelling, atmósfera y personalidad. Perfumes que no solo huelen bien, sino que cuentan una historia, la de una feminidad magnética, líquida, misteriosa y un poco mitológica. Bienvenida al universo sirencore, donde el mar no es azul… es infinito.
La tendencia que reinterpreta el mar
Para adentrarnos en el universo sirencore, desde VIBE hemos hablado con la experta en perfumes Judit Dorda de CPL Aromas. Le hemos preguntado cómo definiría la nueva sensibilidad sirencore en perfumería que mezcla feminidad magnética, misterio y un imaginario mitológico y la experta nos ha contado que la estética sirencore en perfumería puede entenderse como una reinterpretación contemporánea del imaginario marino y mitológico.
En lugar de representar el mar de forma literal o marina, nos comenta, como ocurría en la perfumería tradicional, se construyen fragancias que evocan profundidad, magnetismo y sensualidad acuática. Esta sensibilidad mezcla elementos etéreos como flores translúcidas, notas acuáticas, notas verdes de alga marina y acordes salinos con bases más oscuras y sensuales como ámbar, maderas oscuras o resinas, creando perfumes que sugieren una presencia misteriosa, casi hipnótica, inspirada en la figura de la sirena mitológica.
Pero cuando hablamos de perfumes sirencore, ¿qué notas o familias olfativas representan mejor esa idea de profundidad y atracción? Judit Dorda señala que las fragancias sirencore suelen combinar tres universos olfativos principales:
- Notas acuáticas reinterpretadas: sal marina, algas, notas minerales, acordes ozónicos y cítricos acuosos.
- Flores acuáticas y translúcidas: loto, nenúfar, magnolia o jazmín acuático, que aportan una feminidad fluida y casi etérea.
- Bases sensuales y envolventes: ámbar gris, almizcles blancos, maderas y resinas, que aportan profundidad y una estela más seductora.
- Acordes góticos: tinta, vinilo, cuero ahumado, piedra mojada… son elementos olfativos más metafóricos que conectan con esta estética oscura o mística.
Esta combinación refleja una tendencia de 2026 donde los perfumes acuáticos se mezclan con bases más cálidas y sofisticadas para crear fragancias con mayor dimensión y duración.

Ingredientes y acordes del universo sirencore
Las notas acuáticas y verdes suelen asociarse a frescor. ¿Cómo se consigue ese giro más oscuro y magnético? «El giro hacia una estética más oscura y sofisticada se logra contraponiendo frescor con profundidad». Los perfumistas, nos explica, suelen hacerlo mediante:
- Acordes minerales o salinos, que evocan rocas húmedas o bruma marina.
- Notas ambaradas o resinosas, como labdanum o benjuí, que aportan calidez y sensualidad.
- Musks y maderas transparentes, que crean un efecto ‘piel húmeda’.
Este contraste entre frescura marina y base cálida genera una sensación más envolvente, evocando las profundidades del océano más que su superficie.
¿Qué ingredientes o acordes son esenciales para crear un perfume que evoque ese universo marino contemporáneo? La experta en perfumería nos cuenta que para construir un perfume sirencore contemporáneo suelen aparecer algunos ingredientes o acordes clave:
- Acorde salino o de agua marina
- Algas o notas verdes húmedas
- Flores acuáticas (loto, nenúfar, magnolia)
- Ambergris o acordes ambarados
- Musks suaves o ‘skin scents’
- Notas minerales o metálicas
Perfumes sirencore vs perfumes acuáticos
Los 90 fueron la década en la que los perfumes acuáticos tuvieron su máximo esplendor. Pero la tendencia sirencore va un paso más allá de los aromas puramente acuáticos. Para tenerlo claro le preguntamos a Judit Dorda qué diferencia un perfume sirencore de las fragancias acuáticas tradicionales míticas de los años 90. «Las fragancias acuáticas de los años 90 se caracterizaban por un frescor limpio, brillante y muy reconocible, basado en moléculas como calone, que recreaban la sensación de brisa marina o agua fresca», asegura la experta.
Los perfumes sirencor, en cambio, son más complejos y narrativos, expone la experta, inspirados en imaginarios culturales o estéticos, además, combinan frescura marina con notas profundas, sensuales o minerales. No solo eso, sino que tienen un enfoque más artístico y nicho, alineado con la tendencia actual hacia fragancias con storytelling y personalidad. El resultado es un perfume menos playero y más misterioso, seductor y atmosférico, como si el mar se percibiera desde sus profundidades en lugar de desde la superficie.
La tendencia sirencore es un mood, una vibra, una historia que llevas puesta. Perfumes que no buscan ese frescor veraniego, sino esa energía magnética de sirena que vive entre la luz y la oscuridad. Y si algo deja claro esta nueva ola es que la perfumería del futuro no quiere oler a superficie… quiere oler a profundidad.
¿Te apuntas a coger la misteriosa ola sirencore?


