Sí, tu melena cambia con los años (y hay ciencia detrás). Si notas que tu pelo ya no brilla igual, se ensucia menos que antes o ha perdido cuerpo, no te lo estás imaginando. El cabello envejece igual que la piel, y aunque nadie nos lo explica, hay motivos biológicos detrás. Con la ayuda de Helena Rodero, farmacéutica y experta capilar, te contamos por qué ocurre, qué lo acelera y qué puedes hacer para frenarlo.
Tu pelo no es el mismo que hace diez años (y tiene una explicación científica)
Durante la adolescencia, lo habitual es tener un cabello más graso, brillante y con volumen. Pero con el paso del tiempo, ese equilibrio cambia. «El envejecimiento capilar existe y está demostrado científicamente», confirma Helena Rodero. «Al igual que la piel, el cabello pasa por un proceso natural en el que el ciclo de crecimiento se ralentiza. Los folículos pilosos se vuelven menos activos, la producción de sebo y queratina disminuye y, en consecuencia, el cabello se vuelve más fino, seco y frágil», explica.
Aunque el número de cabellos en el cuero cabelludo no cambia de forma drástica, sí lo hace su calidad. El diámetro se reduce, la fibra capilar pierde densidad y la cutícula —esa capa externa que protege el pelo— se debilita. «Después de los 70 años, la resistencia del cabello disminuye un 18% y su porosidad aumenta un 50%. Esto refleja una pérdida clara de la función barrera de la cutícula», detalla la experta.
El resultado es un cabello con menos cuerpo, más apagado y más propenso a la sequedad. Además, las glándulas sebáceas producen menos grasa natural, por lo que el cuero cabelludo tiende a deshidratarse. Eso sí, cada persona envejece de forma distinta. «Quien ha tenido el cabello graso toda la vida puede notar que con los años lo tiene menos graso, pero no necesariamente tan seco como alguien con una base capilar normal o seca», aclara Rodero.
Factores que aceleran el envejecimiento del cabello
Al igual que en la piel, los hábitos diarios son determinantes. Y, aunque no lo creas, hay costumbres que pueden acelerar el envejecimiento capilar mucho antes de lo previsto. «Los productos químicos utilizados en la coloración del cabello son uno de los principales responsables», advierte Helena Rodero. «Cuanto más teñimos y decoloramos, más dañamos la fibra capilar. A eso se suman las herramientas térmicas, como planchas o secadores a altas temperaturas, que debilitan la estructura del cabello con el tiempo», añade. Pero no solo el calor y las mechas están en el punto de mira: la contaminación y el tabaco también afectan. Ambos liberan radicales libres que oxidan la fibra capilar y alteran el equilibrio del cuero cabelludo.


¿La buena noticia? Hay gestos sencillos que marcan la diferencia. «Entre coloraciones, utiliza mascarillas reestructurantes y productos con protección térmica antes de usar planchas o secadores. Además, los masajes capilares son un gran aliado: estimulan la microcirculación y oxigenan los folículos pilosos», aconseja la experta. Otro factor es la radiación solar, no sólo daña el cabello sino también el folículo, y lo hace envejecer más rápido.
¿Podemos frenar el envejecimiento capilar?
La cosmética ha desarrollado una infinidad de fórmulas antiedad para la piel, pero el terreno capilar aún va un paso por detrás. «Por ahora, el cuidado del envejecimiento capilar está menos desarrollado. La mayoría de productos se centran en la prevención de la caída, no en la ralentización del envejecimiento del cabello», señala Helena Rodero. Aun así, hay margen de acción. La farmacéutica recomienda un enfoque integral, tanto externo como interno: «Para mantener el cabello sano, hay que tratar la piel y cuidar la alimentación. Una dieta equilibrada es clave para garantizar la salud del cuerpo y del cabello», recomienda.
Los nutrientes más importantes: vitaminas del grupo B, zinc, hierro, cobre y ácidos grasos esenciales. «Se encuentran en alimentos como la yema de huevo, la leche, la quinoa, los cereales integrales, las judías verdes o el aguacate», enumera Rodero.
El ritual del doble lavado (y por qué lo cambia todo)
Más allá de los nutrientes, la experta de Planet Skin insiste en la importancia de la rutina. «El doble lavado es esencial», asegura. «El primer champú elimina la contaminación y los residuos de peinado, mientras que el segundo limpia el cuero cabelludo en profundidad, retirando el exceso de sebo», añade. El truco está en elegir gamas adaptadas a las necesidades de cada etapa capilar.
Si notas pérdida de densidad, busca fórmulas densificadoras o voluminizadoras, que envuelvan la fibra con activos nutritivos, estimulen la microcirculación y devuelvan la sensación de masa capilar. Un ejemplo de ingredientes clave: la biotina, el péptido de cobre, la niacinamida o los aminoácidos fortalecedores, que ayudan a mantener el diámetro del cabello y reforzar la cutícula.
Cada vez más firmas coreanas están apostando por líneas capilares inspiradas en la ciencia del cuidado facial. Sérums, exfoliantes y tónicos para el cuero cabelludo se convierten en aliados imprescindibles para mantener el equilibrio del microbioma y fortalecer la raíz. El futuro del cuidado capilar pasa por esa visión skinification: cuidar el cuero cabelludo como si fuera piel. Y eso implica exfoliar, hidratar, proteger y nutrir. «El envejecimiento del cabello no se puede evitar, pero sí se puede ralentizar y mejorar su aspecto con constancia y buenos hábitos», concluye Helena Rodero.
5 productos para prevenir el envejecimiento capilar

Sérum Capilar gama Vitality de Beauté Mediterránea. Es el paso 4 de una rutina antienvejecimiento a base de ingredientes regeneradores: exosomas de cúrcuma y péptidos antiedad para el cuidado del cabello y cuero cabelludo. Aporta hidratación intensa al cuero cabelludo y a la fibra capilar sin dejar residuos visibles. Su textura ligera y sedosa se absorbe rápidamente consiguiendo restaurar el pelo dañado devolviéndole su elasticidad natural, suavidad y brillo.

Peptide-132 Ultra Perfect Hair Bonding Shampoo de COSRX. La limpieza también debe adaptarse al envejecimiento capilar: este champú no solo limpia suavemente, sino que repara mientras lo hace. Con la misma tecnología PEPTIDE-132™ que fortalece la fibra desde el interior, y una combinación de proteína vegetal, colágeno y aminoácidos, deja el cabello más fuerte, sedoso y menos expuesto al daño. Ideal para quien siente que su melena ya no tiene el cuerpo de antes.

Macadamia Ultra Hair Serum Amber Vanilla de Kundal. Una joya para el cabello que comienza a envejecer por falta de nutrición y brillo. Este sérum sin agua ni alcohol viene con 10.000 ppm de aceite de macadamia y 15 aceites vegetales, aportando nutrición profunda, textura sedosa y un acabado sensorial magnífico (aroma de ámbar-vainilla). Mejora la manejabilidad, reduce el encrespamiento y las puntas abiertas, perfecto para melenas que piden mimo extra.

Spray protector del calor bodyguard de GHD. A través de su doble acción de polímeros protectores y agentes acondicionadores, el sistema de protección contra el calor ghd ayuda a prevenir el levantamiento de las cutículas mejorando la suavidad de la superficie del cabello, asegurando mechones lisos y suaves en todo momento. Es muy importante proteger el cabello para prevenir el envejecimiento capilar.

Plancha de pelo GHD gold cherry chic. Y al igual que es importante la protección capilar a través de productos específicos, las herramientas de calor que utilizamos son clave para mantener el cabello sano. De ahí la importancia de utilizar planchas profesionales de calidad que respeten la fibra capilar a la vez que el acabado sea digno de peluquería. Y en eso GHD es imbatible.


